UNAM se actualiza: cero tolerancia al vandalismo y narcomenudeo

Ciudad de México. En una histórica decisión que marca un punto de inflexión en la vida universitaria, el Consejo Universitario de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) aprobó por mayoría reformas trascendentales al Reglamento del Tribunal Universitario, adoptando una política de “cero tolerancia” frente a conductas delictivas como el vandalismo y el narcomenudeo dentro de sus instalaciones.

Estas reformas, que modifican por primera vez desde 1945 el artículo 15 del citado reglamento, permitirán a las autoridades universitarias aplicar de manera inmediata medidas disciplinarias como la suspensión o expulsión de alumnos y académicos que incurran en actos que comprometan la seguridad e integridad de la comunidad universitaria.

A través de esta actualización normativa, la UNAM da un paso firme hacia la modernización de sus instrumentos jurídicos, respondiendo a las exigencias de la realidad actual, donde el respeto a la legalidad y la seguridad deben prevalecer en los espacios educativos. Así lo expresó Mónica González Contró, presidenta de la Comisión de Legislación Universitaria e investigadora del Instituto de Investigaciones Jurídicas, quien destacó que se trata de una reforma de fondo ante los retos que enfrenta la máxima casa de estudios del país.

El nuevo artículo 15 establece que, en caso de actos vandálicos, las autoridades académicas deberán iniciar de oficio un procedimiento disciplinario, el cual contempla como medida provisional la suspensión o expulsión inmediata de los presuntos responsables. El expediente será enviado sin demora al Tribunal Universitario, que se encargará de realizar las etapas de investigación, sustanciación y resolución, respetando el debido proceso.

En el mismo sentido, se estableció de manera categórica que quienes incurran en narcomenudeo dentro de la universidad serán expulsados de inmediato. Esta medida busca blindar a la comunidad universitaria de actividades ilícitas que representan una amenaza directa a su bienestar y desarrollo académico.

Aunque la mayoría de los consejeros votó a favor, con solo cuatro abstenciones, la reforma provocó un debate intenso. Algunos consejeros expresaron preocupación por una posible confusión entre lo que constituye un acto vandálico y una manifestación legítima, lo cual, advierten, podría afectar el ejercicio de la libertad de expresión. Entre ellos, el académico Ambrosio Velasco, de la Facultad de Filosofía y Letras, quien llamó a establecer criterios más claros para evitar interpretaciones subjetivas por parte de las autoridades de cada plantel.

Al respecto, González Contró aclaró que las medidas inmediatas solo se aplicarán cuando exista un riesgo evidente para la comunidad, subrayando que la libertad de manifestación sigue siendo un derecho garantizado dentro de la universidad, pero que debe ejercerse con responsabilidad y dentro del marco legal.

Durante la misma sesión del Consejo Universitario también se aprobaron cambios importantes al estatuto del personal académico, que permitirán a los técnicos académicos dirigir tesis y concursar por plazas como profesores investigadores, si cumplen con los requisitos establecidos. Aunque celebraron este avance, representantes de los más de 4 mil 500 técnicos académicos subrayaron que aún está pendiente el reconocimiento del año sabático para realizar investigación.

Con estas decisiones, la UNAM reafirma su papel como institución de vanguardia, comprometida con la legalidad, la seguridad y la excelencia académica, alineándose con los principios de justicia y transformación que caracterizan al nuevo rumbo del país.