“Un balazo en el pie”: Ebrard advierte sobre las consecuencias de aranceles de 25% a productos mexicanos

El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, advirtió que la imposición de un arancel del 25 por ciento a productos mexicanos exportados a Estados Unidos sería una medida contraproducente que impactaría directamente en la economía del país vecino, así como en la de México y otros socios comerciales. “Sería como darse un balazo en el pie”, expresó, al subrayar que entre los más afectados estarían los consorcios automotrices estadounidenses con operaciones en territorio mexicano y los consumidores norteamericanos.
Ebrard presentó un diagnóstico detallado sobre los efectos que tendría la implementación de este arancel anunciado por el presidente electo Donald Trump, subrayando que la medida podría provocar la pérdida de hasta 400 mil empleos en Estados Unidos. “La operación de las industrias se dificultaría, se perderían empleos, bajaría la competitividad y los daños afectarían primero a Estados Unidos, pero también a México y otros socios comerciales”, puntualizó.
El secretario delineó dos posibles escenarios para el futuro de la región: uno de fragmentación, donde las naciones respondan con medidas arancelarias recíprocas que generarían divisiones permanentes; y otro en el que se trabaje conjuntamente por una región fuerte, competitiva y preparada para liderar el futuro en el mercado global. Ebrard enfatizó que México apuesta por este segundo escenario, basado en la cooperación en temas de seguridad, migración y gobernanza, así como en la construcción de una prosperidad compartida. “Todo lo que encarezca productos y dificulte la producción va en contra de esa prosperidad compartida”, subrayó.
Actualmente, el intercambio comercial entre los países de América del Norte asciende a 1.77 billones de dólares, equivalente a un tercio del producto interno bruto mundial. Ebrard recordó que la última vez que Estados Unidos implementó una medida similar fue en 1971, cuando el presidente Richard Nixon impuso un arancel del 10 por ciento a todas las importaciones. En aquella ocasión, el impacto fue tan significativo que la medida solo duró cuatro meses. Hoy, un arancel del 25 por ciento tendría efectos mucho mayores, considerando que las importaciones representan ahora el 12.7 por ciento del PIB estadounidense, cuatro veces más que en aquel entonces.
El sector automotriz sería uno de los más afectados, destacó Ebrard. Recordó que empresas como Chrysler y Ford tienen una larga historia de integración con México, produciendo vehículos competitivos para el mercado global. Actualmente, el 88 por ciento de las pick-ups vendidas en Estados Unidos son ensambladas en México, y un arancel como el propuesto encarecería cada unidad en aproximadamente 3 mil dólares, según estimaciones de las automotrices.
Ebrard indicó que ya ha iniciado acercamientos con directivos de empresas extranjeras para analizar el impacto potencial de esta medida. Enfatizó que, más allá de proteger intereses individuales, es imperativo construir una región norteamericana integrada, competitiva y próspera para enfrentar los retos del futuro.
Con este llamado a la cooperación, México busca reafirmar su compromiso con el desarrollo regional mientras advierte sobre los riesgos de políticas arancelarias que, lejos de fortalecer economías, podrían debilitarlas severamente.