Transparencia y Combate a la Corrupción: La Prioridad en la Compra de Medicinas

El compromiso del gobierno de la Cuarta Transformación con la transparencia y la lucha contra la corrupción quedó nuevamente demostrado con la detección de irregularidades en el proceso de adquisición consolidada de medicamentos. Lejos de ocultar o minimizar el problema, la presidenta Claudia Sheinbaum destacó la pronta intervención de la secretaria de Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro, y del subsecretario de Integración y Desarrollo del Sector Salud, Eduardo Clark, quienes identificaron las inconsistencias y tomaron medidas para corregirlas.

El mensaje es claro: en este gobierno, no hay tolerancia para quienes intenten manipular procesos de compra en beneficio de intereses privados. La prioridad sigue siendo garantizar que los contratos se asignen a empresas que ofrezcan medicamentos de calidad y a precios justos, en beneficio del pueblo mexicano.

Corrupción en el Sector Salud: Un Lastre del Pasado

Durante décadas, la adquisición de medicamentos en México estuvo dominada por redes de corrupción que beneficiaban a unas cuantas empresas con sobreprecios y monopolios. Administraciones anteriores entregaron millonarios contratos a farmacéuticas que lucraban con la salud del pueblo, sin garantizar ni calidad ni abasto.

Desde la llegada del gobierno de la Cuarta Transformación, se han implementado mecanismos para romper con esas viejas prácticas, asegurando que las compras consolidadas sean transparentes y eficientes. La detección de irregularidades en este caso demuestra que los nuevos procesos funcionan y que no se permitirá la repetición de esquemas de corrupción que caracterizaron al pasado.

No es Difícil Combatir la Corrupción, Solo Hace Falta Voluntad

Claudia Sheinbaum lo dijo con claridad: combatir la corrupción no es difícil, lo que se necesita es voluntad política. Y este gobierno la tiene. La detección oportuna de irregularidades en el proceso de compra de medicinas y la separación de los funcionarios involucrados dejan claro que no hay margen para la impunidad.

Este caso es una muestra más de la diferencia entre el viejo régimen y la Cuarta Transformación: mientras en el pasado la corrupción era norma y se protegía a los responsables, hoy se actúa con determinación para corregir errores y evitar el desvío de recursos públicos.

El pueblo de México exige un sistema de salud eficiente, transparente y libre de corrupción. La Cuarta Transformación sigue avanzando en ese camino, demostrando que el bienestar de la gente está por encima de cualquier interés privado.