Trabajadores de Baja California anuncian paro indefinido contra reforma a la ley de seguridad social

En un acto de resistencia sindical, trabajadores del Gobierno de Baja California convocaron a un paro permanente de labores a partir del 28 de noviembre, en rechazo a una posible reforma a la ley de seguridad social que podría afectar sus derechos. Encabezados por Guillermo Aldrete, líder del Sindicato Único de Trabajadores al Servicio de los Poderes del Estado, Municipios e Instituciones Descentralizadas de Baja California (SUTSPMBC), los empleados buscan proteger los beneficios logrados tras años de lucha gremial.
El paro afectará diversas áreas clave de la administración pública. Desde la mañana del miércoles, se suspenderán los servicios en oficinas de recaudación de rentas, dependencias gubernamentales, el Tribunal de Justicia, el Congreso estatal, así como en las oficinas de los siete municipios y entidades paraestatales y paramunicipales. “Si no se suman al paro, me vale madres, de todos modos vamos a realizarlo”, afirmó Aldrete, entre los vítores de integrantes del comité estatal del sindicato.
El origen del conflicto
El anuncio del paro se da en el contexto de la crisis financiera que atraviesa el Issstecali, el organismo encargado de la seguridad social de los trabajadores de la burocracia y el magisterio estatal. Ante esta situación, la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda ha defendido la necesidad de reformar la legislación para garantizar la viabilidad del instituto, aunque aclaró que aún no existe una propuesta formal.
“Estamos trabajando en mesas de diálogo y estudios actuariales que permitan sanear las finanzas del Issstecali, pero quiero reiterar que no se afectarán los beneficios de ley ni los logros sindicales de los trabajadores”, declaró la mandataria estatal, buscando calmar la tensión entre el gremio y el gobierno.
La última modificación a la Ley del Issstecali se realizó en diciembre de 2014. Sin embargo, los problemas financieros que enfrenta el organismo han resurgido con mayor fuerza en los últimos años, encendiendo alarmas sobre su sostenibilidad.
Impacto del paro
La suspensión de actividades promete generar un impacto significativo en la operación del estado, pues incluye la interrupción de trámites esenciales como el pago de impuestos, la gestión de documentos oficiales y la administración de justicia. Ante esta situación, Guillermo Aldrete exhortó a las secciones sindicales de los siete municipios a sumarse a la manifestación para fortalecer el movimiento.
La convocatoria refleja el descontento del sector laboral ante la incertidumbre que rodea la posible reforma. Con el paro, los trabajadores buscan ejercer presión para garantizar que cualquier medida futura incluya la participación del gremio y respete sus derechos.
Un desafío para la gobernadora
El paro representa un reto importante para la administración de Marina del Pilar Ávila Olmeda, quien deberá equilibrar las demandas de los trabajadores con la necesidad de tomar decisiones que aseguren la viabilidad del Issstecali. El proceso de reforma, si bien inevitable, requerirá consenso y diálogo para evitar un conflicto mayor.
Mientras tanto, Baja California se prepara para un escenario de paralización que podría extenderse hasta que los trabajadores consideren que sus demandas han sido plenamente atendidas.