Sequía persistente en el norte, pero sin extremos de calor para 2025: expertos prevén lluvias para el centro y sur

Ciudad de México.– México se prepara para un 2025 climatológicamente más moderado en comparación con años anteriores, sin embargo, la sequía continuará impactando fuertemente a la zona norte y noroeste del país, principalmente en los estados de Sonora, Sinaloa, Chihuahua y Baja California. Así lo advirtió el especialista Guillermo Murray Tortaloro, integrante del Instituto de Investigaciones en Ecosistemas y Sustentabilidad, quien subrayó que, aunque no se esperan olas de calor extremas, el estrés hídrico seguirá siendo una realidad para millones de mexicanos.

El científico explicó que el fenómeno de La Niña ya ha entrado en fase neutra, lo que reduce las probabilidades de calor extremo, pero no elimina la presión que ejercen las condiciones de sequía sobre las regiones más áridas del país. “México es un país de extremos hídricos, por su ubicación geográfica y los múltiples fenómenos climatológicos que lo rodean. Tenemos años muy secos y otros muy húmedos, y este 2025 promete ser un año tranquilo en cuanto al calor, aunque la variabilidad climática a largo plazo siempre puede sorprendernos”, indicó.

Los datos del Servicio Meteorológico Nacional, al corte del pasado 15 de marzo, confirman la magnitud del fenómeno: el 100 por ciento de los municipios de los estados mencionados registran algún grado de sequía. Esta situación se arrastra desde marzo de 2024, cuando se intensificaron los efectos de la falta de lluvia y altas temperaturas en la región.

Pese a ello, hay señales alentadoras. De acuerdo con las proyecciones meteorológicas, se espera que la temporada de lluvias inicie el 15 de mayo, y con ello, aumenten las precipitaciones en el centro y sur del país. La Niña tiene una probabilidad del 62 por ciento de mantenerse en fase neutral durante todo el verano, lo que, según Murray Tortaloro, fomentaría condiciones para una temporada lluviosa más activa. De hecho, los pronósticos indican que los meses de mayo y junio podrían ser hasta un 50 por ciento más lluviosos que en años anteriores.

No obstante, estas lluvias no alcanzarán a aliviar de forma significativa la sequía en el norte y noroeste, donde el impacto de la escasez de agua persistirá, incluso con el aumento de precipitaciones en otras zonas del país. Será hasta agosto, con la conclusión de la temporada de huracanes, cuando se evaluará el impacto total de las lluvias en todo el territorio nacional.

Murray advirtió que, aunque este año no se perfila como uno de los más calurosos para México, el calentamiento global sigue su curso. Recordó que abril de 2024 fue el mes más cálido en la historia de la humanidad, con temperaturas 1.58 grados centígrados por encima del promedio de la era preindustrial, según datos del Observatorio Copernicus.

Ante este escenario, el especialista llamó a fortalecer y acelerar las políticas públicas orientadas a mitigar los efectos del cambio climático, reconociendo el compromiso del Estado mexicano en la defensa del medio ambiente y la protección de sus recursos naturales.