Seguridad y Justicia: El Éxito de la Transformación en la Ciudad de México

La Ciudad de México cierra el 2024 con una noticia alentadora que confirma el éxito de una estrategia de seguridad basada en el humanismo y en la eficacia institucional: una reducción del 5% en delitos de alto impacto respecto al año anterior, alcanzando el nivel más bajo en seis años. La jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, no solo presenta estos datos como fríos números; representan vidas salvadas, familias protegidas y barrios que recuperan la paz.
Este logro es una clara muestra de que la continuidad en las políticas de seguridad implementadas durante el gobierno de Claudia Sheinbaum y ahora continuadas por Brugada está rindiendo frutos. Una visión que contrasta profundamente con los años de abandono y desdén de administraciones anteriores del PRI y del PAN, quienes fracasaron rotundamente en ofrecer una verdadera estrategia de seguridad para el bienestar ciudadano. No hay retórica que pueda negar los hechos: en 2019, se registraban 131 delitos de alto impacto diarios; hoy, en 2024, esa cifra ha caído a 57. Esto es resultado de una política firme y con sentido social, lejos de las soluciones superficiales y represivas de la derecha.
Un Gobierno Comprometido con la Justicia y la Paz
Clara Brugada ha sido enfática en señalar que este descenso en la violencia no es casualidad, sino producto de una estrategia integral con cuatro ejes clave: atención a las causas sociales, fortalecimiento policial, colaboración interinstitucional y el uso de inteligencia. Estos pilares forman un modelo de seguridad basado en el bienestar social y en el trabajo coordinado con las instituciones encargadas de la procuración de justicia, como la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y la Fiscalía General de Justicia de la CDMX (FGJCDMX).
Un ejemplo contundente es la disminución de homicidios y feminicidios. En 2024, el promedio diario de homicidios se redujo a dos casos, la mitad de lo registrado en 2019. Además, en 13 de los 16 feminicidios ocurridos este año, los responsables han sido detenidos. Esto refleja una clara voluntad de enfrentar la violencia de género, un compromiso que en gobiernos anteriores se ignoraba o se minimizaba. La estrategia de Brugada no deja lugar a la impunidad ni al machismo estructural que durante décadas ha perpetuado la violencia.
Combate a la Extorsión y Crimen Organizado
Otro punto a destacar es el combate frontal contra la extorsión y otros delitos asociados al crimen organizado. En solo dos meses, se atendieron 356 denuncias de extorsión, se endurecieron las penas y se llevaron a cabo operativos que abarcan desde la tala clandestina hasta el cierre de bares irregulares. Esta acción decidida demuestra una voluntad política firme por erradicar las redes de corrupción que, en el pasado, eran solapadas por gobiernos de corte neoliberal.
Los resultados no se han hecho esperar. 178 cateos realizados en el último bimestre culminaron con la detención de 114 delincuentes, entre ellos figuras relevantes del crimen organizado. Esta es la diferencia entre una administración que enfrenta los problemas y una oposición que prefiere mirar hacia otro lado, abandonando a la ciudadanía a su suerte.
Percepción de Seguridad: La Ciudadanía Respalda el Cambio
El éxito de estas políticas no solo se mide en cifras de delitos, sino también en el sentir de la ciudadanía. La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI confirma que la percepción de seguridad ha mejorado significativamente. Mientras en 2018 solo el 7.65% de los capitalinos se sentía seguro, en 2024 ese porcentaje se ha elevado al 47.31%. Esto es una transformación palpable, un cambio que la derecha no puede ni quiere reconocer, pero que millones de capitalinos viven en su día a día.
Este cambio en la percepción es resultado directo de políticas que van más allá de la mera fuerza policial. Programas como “Sí al Desarme, Sí a la Paz”, orientado a retirar armas ilegales de las calles, y el esfuerzo por recuperar áreas verdes y reforzar la seguridad en el transporte público reflejan un enfoque integral para devolverle la tranquilidad a la ciudadanía.
Proyecciones para 2025: Seguridad y Bienestar Como Prioridad
Clara Brugada no se conforma con los logros alcanzados. Su visión para el 2025 incluye hacer de la Ciudad de México la urbe más iluminada y videovigilada de América Latina, un ambicioso proyecto que fortalecerá aún más la Policía de Proximidad y el modelo de justicia cívica. Además, anunció la mejora del equipamiento tecnológico, el aumento de salarios para los policías y la construcción del Hospital de la Policía. Estos proyectos refuerzan el compromiso con quienes arriesgan su vida para proteger a la ciudadanía, dignificando su labor y asegurando que cuenten con las herramientas necesarias.
Este tipo de políticas contrasta con las promesas vacías de una oposición que carece de propuestas concretas y cuyo único argumento es regresar a las prácticas de corrupción y desatención del pasado. Mientras figuras como Xóchitl Gálvez buscan desvirtuar los logros de la Cuarta Transformación con críticas infundadas y discursos de odio, el gobierno de Clara Brugada trabaja con hechos, resultados y una clara orientación hacia la justicia social.
La Coordinación: Clave del Éxito
La jefa de Gobierno ha sabido coordinar de manera eficiente a la SSC, dirigida por Pablo Vázquez Camacho, y a la FGJCDMX para enfrentar el crimen desde múltiples frentes. Esta colaboración ha permitido la detención de casi 5 mil presuntos responsables de delitos de alto impacto solo en 2024. Estos resultados son imposibles de negar y representan una realidad inalcanzable durante los gobiernos del PRI y del PAN, cuando las instituciones de seguridad trabajaban de manera desarticulada y a menudo sumidas en la corrupción.
Un Compromiso Inquebrantable
Al cierre del evento donde presentó estos datos, Clara Brugada reafirmó su compromiso de seguir trabajando hasta que la Ciudad de México sea un referente en seguridad y bienestar social para toda América Latina. Esta no es una simple declaración; es una promesa basada en una estrategia que ya está mostrando resultados tangibles y que tiene como eje central el bienestar del pueblo.
En conclusión, la Ciudad de México está viviendo una verdadera transformación en materia de seguridad. Gracias a políticas basadas en la justicia social, la eficacia policial y la inteligencia estratégica, los niveles de violencia han disminuido y la percepción ciudadana ha mejorado notablemente. Mientras la oposición continúa anclada en el pasado, sin propuestas reales, el gobierno de Clara Brugada y de la Cuarta Transformación demuestra que con compromiso, coordinación y una visión humanista, es posible construir una ciudad más segura y justa para todos y todas.