Sector construcción inicia leve recuperación tras retrocesos continuos

Ciudad de México. En una señal alentadora para la economía nacional, el valor de la producción de las empresas constructoras en México registró un avance mensual de 0.9 por ciento en junio de 2025, después de dos caídas consecutivas en abril y mayo, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) mediante los Indicadores de Empresas Constructoras (ENEC).

Este repunte, aunque todavía insuficiente para compensar los descensos previos, marca una pausa en la tendencia negativa que arrastraba el sector desde mediados de 2023. A nivel anual, no obstante, se reportó una contracción de 18.2 por ciento respecto a junio de 2024, constituyendo la catorceava caída consecutiva en términos anuales desestacionalizados, lo que refleja las dificultades que aún enfrenta la industria.

El sector alcanzó su punto más alto en septiembre de 2023, y desde entonces ha experimentado un descenso constante, motivado por la conclusión de grandes proyectos de infraestructura y ajustes estructurales en algunas entidades federativas.

Con cifras originales, es decir, sin ajustes estacionales, la reducción anual en junio fue de 17.4 por ciento. Las entidades más afectadas fueron Oaxaca, con una caída del 73 por ciento, seguida por Quintana Roo (69.6%), Campeche (66.5%) y Durango (52.3%). Estas cifras están vinculadas a la finalización de obras de gran envergadura que, al concluir, afectan el registro general del sector.

En contraste, algunas entidades mostraron señales positivas: Baja California Sur (37.9%), Colima (23.2%) y Zacatecas (22%) reportaron avances anuales, lo que evidencia que existen zonas del país donde la inversión en infraestructura continúa generando desarrollo y empleo.

En términos de empleo, el personal ocupado total en las empresas constructoras cayó 0.5 por ciento mensual en junio y 11.2 por ciento anual, reflejo del ajuste en la actividad del sector. También las horas trabajadas disminuyeron 0.4 por ciento frente a mayo y 12.5 por ciento respecto al mismo mes del año pasado.

En cuanto a las remuneraciones, se observó un leve incremento de 0.3 por ciento mensual, aunque en el comparativo anual hubo una ligera baja de 0.2 por ciento. Esta tendencia sugiere un esfuerzo por parte de las empresas del sector para mantener la estabilidad laboral y el poder adquisitivo de los trabajadores ante un entorno desafiante.

A pesar del contexto complejo, el repunte mensual en junio es un signo positivo que indica que el sector podría estar entrando en una fase de reactivación. El Gobierno de México, consciente del papel estratégico de la construcción como generadora de empleo y motor de crecimiento regional, continuará fortaleciendo proyectos de infraestructura, especialmente en zonas con potencial de desarrollo, con el objetivo de reimpulsar el dinamismo económico en todo el país.