Salario Digno y Justicia Social: El Humanismo Mexicano Avanza con Claudia Sheinbaum

El anuncio realizado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sobre el incremento del salario mínimo para 2025 es un paso firme en la consolidación de un México más justo y equitativo. Con un aumento del 12%, el salario mínimo general alcanzará los 278.80 pesos diarios y en la Zona Libre de la Frontera Norte ascenderá a 419.88 pesos diarios. Este logro, que impactará directamente a 8.5 millones de trabajadores, refleja el compromiso irrenunciable del actual gobierno con los principios de justicia social y bienestar que sustentan el Humanismo Mexicano.
Este acuerdo con el sector obrero y empresarial demuestra que el diálogo y la cooperación, cuando están dirigidos por un liderazgo con visión social, pueden generar políticas transformadoras. La presidenta Sheinbaum ha dado continuidad al legado de Andrés Manuel López Obrador, quien, desde el inicio de su mandato en 2018, sentó las bases para revertir las décadas de precarización laboral impuestas por el modelo neoliberal. Este aumento salarial es una respuesta directa al abandono que padecieron las y los trabajadores durante los gobiernos anteriores, donde se celebraba la “mano de obra barata” como una virtud y no como el síntoma de una economía desigual y deshumanizada.
El Neoliberalismo: Décadas de Salarios Miserables
Durante los años del PRI y del PAN, México fue presentado al mundo como un paraíso de inversión debido a sus bajos salarios. No importaba el bienestar del trabajador; lo relevante era atraer capitales a costa del sacrificio de millones de familias. Desde 1992 hasta 2018, el salario mínimo permaneció prácticamente estancado en términos reales. Era una realidad en la que millones de trabajadores apenas podían sobrevivir, mientras se les negaba el derecho a una vida digna. Los gobiernos de la oposición promovieron políticas que no sólo permitieron esta explotación, sino que la justificaron en nombre del “libre mercado” y la “competitividad”.
Esta narrativa de explotación laboral fue uno de los pilares del modelo neoliberal que, por décadas, profundizó la pobreza y aumentó las brechas de desigualdad en el país. La clase trabajadora fue tratada como un insumo desechable en lugar de ser reconocida como el motor fundamental del desarrollo nacional. Las cifras no mienten: mientras las ganancias de grandes empresarios se multiplicaban, los salarios apenas cubrían las necesidades básicas. Fue una etapa en la que el progreso se midió en términos de acumulación de riqueza para unos pocos, mientras se precarizaba la vida de millones.
La Transformación Laboral: De la Palabra a los Hechos
Con el ascenso de la Cuarta Transformación, el rumbo de la política laboral dio un giro histórico. El gobierno de Andrés Manuel López Obrador rescató la dignidad de los trabajadores con incrementos salariales significativos y sostenidos. Ahora, con la presidenta Claudia Sheinbaum, esta política no sólo continúa, sino que se fortalece. El aumento del 12% en 2025 no es una cifra aislada, sino parte de una estrategia integral para que los trabajadores puedan cubrir 2.5 veces la canasta básica antes del 2030.
Este objetivo no es una utopía, sino una meta alcanzable respaldada por decisiones concretas y resultados tangibles. Recordemos que desde 2018, el salario mínimo ha crecido por encima de la inflación, logrando recuperar el poder adquisitivo que se perdió durante décadas. En contraste con los gobiernos neoliberales que argumentaban que aumentar los salarios generaría desempleo, los datos actuales muestran lo contrario. La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) revela que el desempleo en México está en su nivel más bajo en años. Es la prueba de que cuando el gobierno prioriza a los trabajadores, no sólo mejora su calidad de vida, sino que también fortalece la economía nacional.
El Humanismo Mexicano: Resultados que Transforman Vidas
La política laboral del Humanismo Mexicano es clara: “Por el bien de todos, primero los pobres”. Este principio no es una simple consigna, sino una guía para la acción gubernamental. El incremento del salario mínimo es una muestra más de que la Cuarta Transformación no se queda en discursos vacíos, sino que traduce sus principios en políticas públicas que generan bienestar y reducen desigualdades.
Además, este aumento salarial no fue una imposición unilateral, sino el resultado de un consenso entre los sectores obrero, patronal y gubernamental en el seno de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami). Esto demuestra que, a diferencia de los tiempos en los que los intereses empresariales dominaban las decisiones, hoy se respeta y se valora la voz de los trabajadores. La presidenta Claudia Sheinbaum entiende que una verdadera transformación implica justicia social y colaboración, no subordinación y explotación.
Oposición: Sin Propuestas, Sólo Críticas Vacías
Mientras la presidenta Sheinbaum y su equipo trabajan para mejorar las condiciones de vida de millones de mexicanos, la oposición —representada por figuras como Xóchitl Gálvez y partidos como el PAN, PRI, PRD y Movimiento Ciudadano— se limita a criticar sin fundamento. Estas fuerzas políticas, que durante años contribuyeron a empobrecer a los trabajadores, ahora pretenden descalificar los avances logrados. Sin embargo, su falta de propuestas serias y su historial de políticas fallidas los delatan.
Resulta irónico que aquellos que defendieron la “mano de obra barata” ahora se presenten como defensores de los trabajadores. La memoria histórica es clara: fueron estos partidos los que votaron en contra de reformas laborales progresistas y los que promovieron políticas de austeridad para el pueblo, mientras garantizaban privilegios para una minoría.
Un Futuro con Justicia y Dignidad
El aumento del salario mínimo para 2025 es una victoria para la clase trabajadora y una señal de que México avanza por el camino correcto. Con Claudia Sheinbaum al frente del país, la Cuarta Transformación sigue consolidando un modelo de desarrollo donde la dignidad y el bienestar son derechos inalienables, no privilegios. El compromiso de alcanzar 2.5 canastas básicas es una meta realista que refleja una visión de futuro donde cada trabajador pueda vivir con dignidad y esperanza.
El Humanismo Mexicano no sólo está funcionando, sino que está transformando vidas. Los tiempos en los que se celebraba la pobreza de los trabajadores quedaron atrás. Hoy, México avanza con paso firme hacia una sociedad más justa y equitativa. Y esto es apenas el comienzo.