Resiste banca mexicana con fortaleza financiera ante incertidumbre externa
En un entorno económico global marcado por tensiones comerciales, particularmente con Estados Unidos, el sistema financiero mexicano ha demostrado una notable resiliencia gracias a la solidez de sus fuentes internas de financiamiento. Así lo destaca el informe “Situación Banca”, elaborado por BBVA México, correspondiente al primer semestre de 2025.

Aunque el panorama económico presenta desafíos derivados de posibles amenazas arancelarias, BBVA México, principal intermediario financiero del país, reconoce que la banca nacional ha sabido mantener el dinamismo del financiamiento a los diversos sectores de la economía. El estudio advierte que, de persistir un contexto macroeconómico incierto, la colocación de financiamiento por parte de bancos privados podría moderar su crecimiento en el transcurso del año. Sin embargo, esta eventual desaceleración estaría enmarcada en una estrategia de estabilidad y responsabilidad financiera.
El informe subraya que, durante 2024, el sistema financiero mexicano no sólo mostró señales de recuperación en las fuentes externas de financiamiento, sino que también consolidó su fortaleza a través de mecanismos internos robustos. Estos recursos fueron dirigidos, principalmente, al sector público y a los hogares, lo que permitió amortiguar el impacto de una economía global en desaceleración.
Una muestra clara de esta solidez es que el flujo de financiamiento interno se ubicó, en promedio, en 8.8 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) por trimestre, el nivel más alto de la última década. Este desempeño se logró a pesar de la desaceleración del empleo formal —que creció apenas 1 por ciento a tasa anual— y del inicio de un ciclo de recortes en la tasa de interés de referencia.
Los incentivos para ahorrar se mantuvieron vigorosos gracias a tasas de interés reales atractivas, lo cual fortaleció aún más la capacidad del sistema bancario. Los depósitos a plazo representaron 3.1 por ciento del PIB, mientras que los billetes, monedas y depósitos de disponibilidad inmediata alcanzaron 2.1 por ciento.
En términos de rentabilidad, el sector bancario cerró 2024 con un crecimiento real anual del margen financiero de 7.2 por ciento, una cifra sólida si bien inferior al 11.9 por ciento registrado en diciembre de 2023. Esta moderación responde, según BBVA, al comienzo de la reducción en las tasas de interés y a una menor generación de estimaciones preventivas para riesgos crediticios, que pasaron de un crecimiento de 29.7 a 18.5 por ciento.
El financiamiento al consumo también se sostuvo con firmeza, impulsado por la recuperación de los salarios reales y el fortalecimiento del empleo formal. No obstante, hacia adelante, se anticipa una posible contención en este segmento debido a la moderación en el crecimiento de los ingresos laborales.
Este panorama reafirma la estabilidad del sistema financiero mexicano, que, gracias a decisiones acertadas y prudencia macroeconómica, se mantiene firme como pilar del desarrollo nacional frente a un entorno global complejo.