“Proponen Reactivar el Campo para Enfrentar Crisis Migratoria y Alimentaria”
Ciudad de México.– Ante la emergencia nacional decretada en la frontera por el expresidente de Estados Unidos Donald Trump, y la amenaza de deportaciones masivas que podría afectar a millones de connacionales, Álvaro López Ríos, secretario general de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA), ha planteado una estrategia innovadora para enfrentar esta situación: un programa integral de apoyo al desempleo y la promoción de cooperativas productivas agrícolas. Este plan busca fortalecer la autosuficiencia y soberanía alimentaria del país, especialmente en la producción de granos básicos como frijol, maíz y trigo.

López Ríos destacó que, en lugar de otorgar apoyos temporales que apenas resuelven las necesidades inmediatas, el Gobierno de México debería implementar alternativas estructurales para contrarrestar la crisis social y económica que se avecina en estados dependientes de las remesas. Estas propuestas, dijo, ayudarían a mitigar el impacto que la posible deportación de migrantes indocumentados podría tener en las familias mexicanas.
En cifras, se estima que un tercio de los 45 millones de extranjeros en Estados Unidos son mexicanos, de los cuales 4 millones no cuentan con estatus migratorio legal. “No hay 20 millones de migrantes sin papeles como asegura Trump, pero aun así, son demasiadas las familias que pueden verse afectadas si él cumple sus promesas de campaña”, advirtió López Ríos.
El secretario de la UNTA enfatizó que el fortalecimiento del sector agrícola no solo evitaría el desempleo, sino que también reduciría la dependencia alimentaria de México con Estados Unidos. En el último año, se alcanzaron cifras récord en la importación de granos y oleaginosas, situación que expone una vulnerabilidad crítica en el país.
Para lograr esta transformación, López Ríos propuso la reactivación de las 5.6 millones de hectáreas de tierras de cultivo que, según el censo agropecuario del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en 2022, permanecen sin sembrar. Las principales razones de este abandono fueron la falta de crédito, problemas climáticos, enfermedad, ausencia de apoyos económicos, y la carencia de personal dispuesto a trabajar la tierra.
El programa también busca crear cooperativas productivas que ofrezcan una salida sostenible para miles de familias campesinas afectadas por las condiciones adversas. Además, al impulsar la producción nacional de alimentos básicos, se avanzaría en la recuperación de la soberanía alimentaria, disminuyendo significativamente la dependencia de las importaciones.
En un contexto de creciente incertidumbre sobre la política migratoria de Estados Unidos y sus efectos colaterales, las propuestas de López Ríos se presentan como una alternativa sólida para transformar la vulnerabilidad en una oportunidad de desarrollo.
El llamado es claro: fortalecer al campo mexicano no solo es una medida económica, sino también una respuesta social que atenderá las necesidades de miles de familias afectadas, tanto en México como en Estados Unidos.