Presupuesto de género en México aún enfrenta serios desafíos, advierte Red Feminista
Ciudad de México.— Aunque el presupuesto público federal para la igualdad de género en México ha alcanzado este año una cifra histórica de 508 mil millones de pesos a través del Anexo 13 “Erogaciones para la Igualdad entre Mujeres y Hombres”, su diseño e implementación aún muestran profundas debilidades que impiden una transformación real de las desigualdades estructurales. Así lo concluyó la Red por una Política Fiscal Feminista (RPFF) en el diagnóstico presentado sobre el uso del gasto público con enfoque de género.

La organización destacó que, pese al volumen de recursos, persiste una desconexión entre la presupuestación y los impactos efectivos para cerrar las brechas de género. De acuerdo con el análisis, los programas que concentran la mayor parte del presupuesto son también los que menos cumplen con criterios de igualdad sustantiva.
Uno de los casos más relevantes es el de la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, que representa casi la mitad del total asignado al Anexo 13. Sin embargo, este programa apenas alcanza una calificación del 23 por ciento en el Índice Simplificado para la Igualdad Sustantiva. En contraste, el Programa de Apoyo a las Instancias de Mujeres en las Entidades Federativas —el mejor evaluado con 76 por ciento— recibe menos del 0.01 por ciento del total presupuestal.
El informe también evidencia carencias institucionales: solo uno de cada cuatro programas ha sido evaluado con perspectiva de género, y menos del 30 por ciento contempla apoyos diferenciados para mujeres. Esta falta de análisis limita la posibilidad de optimizar políticas públicas con impacto transformador.
Además, la RPFF señaló que el enfoque interseccional —clave para abordar múltiples formas de discriminación— sigue sin consolidarse. Aunque más de la mitad de los programas reconocen otras desigualdades, solo tres de cada diez mencionan la necesidad de una coordinación interinstitucional, lo que dispersa esfuerzos y merma resultados.
En términos de resultados concretos, el panorama es aún más preocupante: apenas el 12.2 por ciento de los programas incluye indicadores estratégicos de igualdad de género, y solo el 15.4 por ciento identifica los obstáculos específicos que enfrentan las mujeres. Esto demuestra, según la red, que las políticas actuales no están diseñadas para cambiar de raíz las condiciones que perpetúan la desigualdad.
La falta de transparencia también fue señalada. Aunque todos los programas difunden información presupuestaria, apenas el 31.5 por ciento reporta datos desagregados por sexo, y solo el 22.1 por ciento ha sido auditado en los últimos cinco años. A ello se suma la ausencia de una metodología clara que determine qué programas deben incluirse en el Anexo 13.
En cuanto a la ejecución del gasto, la RPFF alertó que, aunque el 87 por ciento de los programas mantiene alguna alineación con estrategias nacionales, su sostenibilidad es débil. Menos de la mitad ejerce al menos el 50 por ciento del presupuesto en los primeros seis meses del año, y apenas el 44.4 por ciento está vinculado al Programa Nacional para la Igualdad entre Mujeres y Hombres.
Ante estos resultados, la Red por una Política Fiscal Feminista hizo un llamado urgente a rediseñar la estrategia presupuestal con perspectiva de género, estableciendo mecanismos efectivos de evaluación, rendición de cuentas y focalización. “México debe avanzar hacia una política fiscal verdaderamente feminista, que garantice justicia, equidad y transformaciones estructurales reales para todas las personas”, concluyó la organización.