Popocatépetl bajo monitoreo constante: Autoridades aseguran que no hay riesgo mayor para la población

La actividad del volcán Popocatépetl se mantiene dentro de parámetros controlados y no representa un riesgo mayor para la población, informó la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC), perteneciente a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC). Las autoridades han decidido mantener el nivel de alerta en amarillo fase 2, lo que indica que, aunque existe actividad, esta no ha escalado a niveles de preocupación extrema para las comunidades aledañas.
De acuerdo con los últimos reportes proporcionados por el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), el volcán ha presentado una serie de manifestaciones típicas de su comportamiento actual. Durante las últimas 24 horas, se han registrado 25 exhalaciones y 682 minutos de tremor de baja amplitud, acompañados por emisiones constantes de vapor de agua y gas. Este tipo de actividad es vigilado de forma continua por expertos, con el objetivo de garantizar la seguridad de los habitantes cercanos al coloso.
Afortunadamente, las recientes emisiones del Popocatépetl no han ocasionado caída de ceniza en las comunidades cercanas, lo que proporciona tranquilidad a la población. Las autoridades señalaron que la actividad actual del volcán no ha alcanzado los niveles de intensidad observados durante el periodo 2022-2023, cuando el monitoreo indicaba una mayor inestabilidad y riesgo.
A pesar de ello, las instituciones encargadas de la protección civil hacen un llamado a la población para que se mantenga atenta a las indicaciones oficiales y respete las medidas de prevención establecidas. Se recomienda especialmente evitar ingresar dentro del radio de exclusión de 12 kilómetros alrededor del cráter, una medida necesaria para garantizar la integridad de los habitantes y visitantes de la zona. Este perímetro de seguridad busca proteger a las personas ante posibles explosiones o emisiones repentinas de material volcánico.
La CNPC recordó la importancia de estar preparados ante cualquier eventualidad relacionada con la actividad del Popocatépetl, exhortando a los ciudadanos a mantener medidas de autocuidado en caso de caída de ceniza. Entre estas medidas se recomienda evitar actividades al aire libre, cubrir nariz y boca con pañuelos húmedos o mascarillas, y proteger a niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias.
Este monitoreo constante es una muestra del compromiso de las autoridades por velar por la seguridad de la población y actuar con prontitud ante cualquier cambio significativo en la actividad del volcán. La tecnología de punta y la coordinación entre dependencias permiten tener un seguimiento puntual de cada fenómeno, lo cual es fundamental para la prevención de desastres.
Cabe destacar que el semáforo de alerta amarilla fase 2 implica que el volcán presenta episodios de actividad moderada con posibilidad de emisiones leves de ceniza y fragmentos incandescentes en las inmediaciones del cráter. Este nivel de alerta permite a las autoridades y a la ciudadanía prepararse y tomar precauciones sin entrar en estado de alarma.
En conclusión, aunque el Popocatépetl mantiene su actividad característica, la situación está bajo control y el seguimiento constante de los expertos garantiza que cualquier cambio será detectado y comunicado oportunamente. La prevención y el respeto a las indicaciones oficiales son la clave para asegurar que las comunidades cercanas continúen con su vida cotidiana sin mayores contratiempos.