Petróleo mexicano cae a 65.63 dólares ante tensiones comerciales

Los precios del petróleo sufrieron un nuevo revés este viernes, afectados por las recientes amenazas arancelarias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, así como por la incertidumbre respecto a la demanda china. La combinación de estos factores ha generado preocupación en los mercados energéticos internacionales.

La mezcla mexicana cerró la jornada con un precio de 65.63 dólares por barril, reflejando el impacto de las tensiones comerciales y la disminución de la confianza en el crecimiento económico global. En el mercado estadounidense, el barril de West Texas Intermediate (WTI), para entrega en el mismo mes, registró una caída del 0.84 por ciento, situándose en 69.76 dólares. Mientras tanto, el crudo Brent del Mar del Norte, para entrega en abril, descendió un 1.16 por ciento, llegando a 73.18 dólares por barril.

La política comercial de Washington ha sido un factor clave en la inestabilidad del mercado petrolero. La administración de Trump anunció que planea imponer aranceles del 10 por ciento al sector energético canadiense, una decisión que podría generar un impacto significativo, dado que Canadá representa el 60% de las importaciones de crudo de Estados Unidos. Esta medida se enmarca en la estrategia proteccionista de Trump, que ha provocado reacciones adversas en la economía global y ha generado temores de una desaceleración económica.

Por su parte, China reaccionó con firmeza ante las amenazas comerciales de Estados Unidos. El gobierno de Pekín prometió este viernes “tomar todas las contramedidas necesarias”, en respuesta a los posibles aranceles impuestos por Washington. Esta escalada de tensiones ha avivado el temor de los analistas, quienes advierten que la guerra comercial impulsada por Trump podría afectar gravemente el crecimiento económico mundial, impactando a los mercados financieros y al comercio internacional.

Aunado a la incertidumbre provocada por la política estadounidense, los mercados petroleros también están atentos a la situación económica de China, el mayor consumidor de crudo del mundo. Recientemente, el presidente chino, Xi Jinping, reconoció que el país atraviesa “dificultades” económicas, lo que ha generado preocupaciones sobre una posible reducción en la demanda de petróleo. Un menor consumo en China significaría una disminución en la demanda global, afectando directamente los precios del crudo.

Ante este panorama, los inversionistas y operadores del mercado petrolero siguen de cerca los movimientos de los gobiernos de Estados Unidos y China, así como la evolución de la economía mundial. La combinación de factores políticos y económicos sigue generando volatilidad en los precios del petróleo, lo que podría derivar en ajustes adicionales en los próximos días.

A medida que las tensiones comerciales continúan escalando y los temores sobre la desaceleración económica global se mantienen, el sector energético se encuentra en una etapa de incertidumbre. Las decisiones de Trump y la respuesta de China serán determinantes para la evolución del mercado petrolero en las próximas semanas.