Obispo de San Cristóbal lamenta resurgimiento de violencia en Frontera Comalapa

San Cristóbal de Las Casas, Chis.– El obispo de la diócesis local, Rodrigo Aguilar Martínez, expresó su pesar por el recrudecimiento de la violencia en el municipio de Frontera Comalapa, donde el pasado viernes fueron asesinados el presidente del comisariado ejidal de El Sabinalito, Rudy Aguilar Lucas, y su hermano Manolo Aguilar Lucas, presuntamente a manos de integrantes del crimen organizado.

“La calma no era total, había como una pausa y desgraciadamente hay nuevos brotes de violencia e inseguridad en esa región colindante con Guatemala. Qué lástima, pero es eso; hay que decidirnos a que, por nuestra parte, con la palabra y obras sembremos la paz”, subrayó Aguilar Martínez tras la misa dominical en la catedral.

El prelado recordó que la paz, como señalaba San Juan XXIII, requiere de verdad, justicia, libertad y amor, e insistió en que la sociedad debe comprometerse activamente en su construcción.

De acuerdo con pobladores, en las últimas semanas se ha registrado un incremento de hechos violentos y secuestros atribuidos a grupos delictivos que operan en la zona. El ataque más reciente ocurrió la madrugada del viernes, cuando los hermanos Aguilar Lucas —también familiares del exalcalde priísta Jorge Antonio Aguilar Lucas— fueron ultimados a tiros.

Tras el doble homicidio, las fuerzas de seguridad de los tres niveles de gobierno reforzaron la vigilancia en la región, incluso con sobrevuelos de un helicóptero oficial. No obstante, habitantes reportan un clima de tensión derivado de “levantones” y otros hechos delictivos recientes.

La violencia en Frontera Comalapa se enmarca en la disputa territorial entre los cárteles Jalisco Nueva Generación y de Sinaloa, que desde mediados de 2021 ha dejado un saldo de asesinatos, enfrentamientos armados, quema de vehículos, desapariciones, bloqueos carreteros y cobros de derecho de piso.

Aunque con la llegada del nuevo gobierno estatal, el 8 de diciembre pasado, la inseguridad parecía haberse contenido parcialmente, en las últimas semanas se han reactivado las agresiones, poniendo nuevamente en riesgo la estabilidad de las comunidades de esta zona fronteriza.

El llamado del obispo busca que, ante la violencia, la población y las autoridades fortalezcan el trabajo conjunto para frenar la escalada delictiva y restaurar la paz en uno de los municipios más golpeados por el crimen organizado en Chiapas.