“No están solas”: Exigen justicia por mujeres víctimas de violencia en Querétaro

En la víspera del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, integrantes de los colectivos feministas Adax Digitales y We R Women On Fire realizaron una poderosa manifestación en la emblemática Plaza de la Corregidora, Querétaro. Bajo la mirada de la heroína independentista Josefa Ortiz de Domínguez, las activistas colocaron “tendederos” con fotografías y fichas informativas de mujeres víctimas de feminicidios, desapariciones forzadas y otras formas de violencia.

La acción, cargada de simbolismo y dolor, incluyó la lectura de los nombres de las víctimas, entre quienes se encuentran Joselín Hernández Ramírez y Liliana Padrón Casas, desaparecidas desde el 25 de mayo de este año. Las fichas de búsqueda narran los últimos momentos de ambas jóvenes: Liliana, de 20 años, fue vista por última vez en la parada de autobuses de Arroyo Seco, en la Sierra Gorda, mientras se dirigía a Jalpan de Serra para encontrarse con Joselín, de 17 años. Esta última se encontraba en el centro de Jalpan reparando su celular. La distancia de 30 kilómetros entre ambas localidades no ha sido un impedimento para que sus familias y activistas unan esfuerzos en su búsqueda. Hasta ahora, el silencio oficial persiste.

Dayana Pérez, miembro de Adax Digitales, explicó que esta acción busca visibilizar la violencia que afecta a las mujeres en Querétaro y en el país, con un llamado urgente a la ciudadanía para reflexionar sobre este flagelo. “Querétaro ocupa el tercer lugar a nivel nacional en violencia digital contra las mujeres. Es imprescindible poner atención a esta problemática”, advirtió.

La activista destacó la importancia de nombrar a las víctimas como un acto de memoria y justicia: “Nombramos a las compañeras desaparecidas, a las madres, hijas y mujeres que arrebataron de sus familias. Nuestra voz se convirtió en la de muchas, porque no estamos todas: nos falta Joselín y Liliana, así como muchas mujeres a nivel estatal y nacional”.

Durante la manifestación, se exigió a los tres niveles de gobierno la implementación de políticas públicas con perspectiva de género para prevenir la violencia y garantizar mecanismos de atención adecuados. Asimismo, las feministas denunciaron los procesos jurídicos que revictimizan a las mujeres y a sus familias, subrayando la urgencia de un cambio estructural.

“No son cifras, son vidas. ¡No están solas, aquí está su manada!”, expresó Pérez, reafirmando el compromiso de las colectivas de tomar los espacios públicos como una forma de resistencia y de mantener viva la memoria de las mujeres desaparecidas y asesinadas.

La Plaza de la Corregidora se llenó de historias que buscan justicia, en un acto que demuestra que la lucha por los derechos de las mujeres en México no se detiene. En cada fotografía y cada nombre mencionado se refleja la exigencia de un país donde las mujeres puedan vivir sin miedo y con dignidad.