Microsismos sacuden Naucalpan y encienden alertas vecinales; autoridades investigan origen
Naucalpan, Méx.— Seis microsismos con epicentro en este municipio del Estado de México se registraron durante la madrugada de este miércoles, generando inquietud entre vecinos de varias colonias, pese a que los movimientos telúricos fueron de baja magnitud y no causaron daños materiales. El Sismológico Nacional confirmó que los temblores ocurrieron a un kilómetro de profundidad y se sintieron especialmente en zonas como Praderas de San Mateo.

De acuerdo con el reporte, el primer movimiento fue detectado a las 00:27 horas con una magnitud de 2.1 grados, seguido por otros a las 00:27, 00:28, 00:32, 01:39 y 04:54 horas, con intensidades de entre 1.2 y 1.6 grados. El Instituto de Investigaciones Geológicas y Atmosféricas AC (IIGEA) agregó que, en total, cuantificó siete microsismos durante esa madrugada, siendo el más fuerte de 2.2 grados, con epicentros en zonas como San Esteban, El Molinito, San Luis Tlatilco y Loma Linda.
Aunque los sismos fueron casi imperceptibles, varios residentes recurrieron a las redes sociales para expresar su preocupación. Comentarios como “literalmente así sentí que mi cama se movió” y “se sintió como una explosión” reflejan el desconcierto ante un fenómeno que, aunque no nuevo, ha ganado frecuencia. Cabe recordar que en marzo de este año ya se habían reportado ocho movimientos similares en la región, y desde el año pasado, los microsismos se han vuelto más recurrentes en el subsuelo de Naucalpan.
La Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), junto con el IIGEA, se encuentra realizando estudios independientes para determinar el origen de estos movimientos. Entre las posibles causas se barajan la reactivación de fallas geológicas locales, procesos de hundimiento por extracción de agua del subsuelo, o incluso fenómenos inducidos por obras urbanas intensivas.
Las autoridades municipales aún no han emitido un posicionamiento oficial, aunque se espera que en coordinación con Protección Civil y las instituciones académicas se intensifiquen las investigaciones y medidas preventivas. Si bien los microsismos no representan un riesgo inmediato, su repetición y concentración geográfica sí ameritan una vigilancia constante y un plan de acción comunitario.
Este tipo de fenómenos, cada vez más frecuentes en zonas urbanizadas del Valle de México, subraya la necesidad de invertir en monitoreo sísmico local, fortalecer la cultura de la prevención y dotar a la población de información precisa que permita actuar con responsabilidad sin caer en el alarmismo.
La ciudadanía de Naucalpan permanece atenta y exige claridad. Mientras tanto, los especialistas continúan analizando datos en busca de respuestas que permitan entender mejor el comportamiento del subsuelo en esta región densamente poblada.