México mantiene estabilidad financiera pese a retos globales

La economía mexicana sigue demostrando su capacidad de resiliencia frente a los retos que impone el escenario financiero internacional. De acuerdo con el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF), la deuda total del país alcanzó 91.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) al cierre de 2024, en un contexto donde la incertidumbre política y económica mundial ha alcanzado niveles históricos.

A pesar de este incremento, el Gobierno de México ha mantenido un manejo responsable de la deuda pública, asegurando que el financiamiento se utilice para fortalecer la economía y la inversión productiva. A nivel global, la deuda ascendió a 328 por ciento del PIB, reflejando la complejidad de los mercados financieros y el impacto de las políticas monetarias internacionales.

El informe del IIF destaca que el endeudamiento global de gobiernos, corporativos no financieros, instituciones financieras y hogares alcanzó la cifra récord de 318 billones de dólares. Sin embargo, el ritmo de crecimiento de la deuda se ha desacelerado en comparación con 2023, cuando el ciclo de flexibilización de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) impulsó un aumento mayor del endeudamiento.

Uno de los factores clave que ha moderado la toma de crédito es la incertidumbre sobre las políticas económicas y migratorias de Estados Unidos. El endurecimiento de las condiciones financieras y la cautela de los mercados han limitado la demanda de financiamiento en el sector productivo. No obstante, México ha sabido sortear estos desafíos con estrategias que garantizan estabilidad macroeconómica y confianza en los inversionistas.

Fortaleza del manejo financiero en México

El reporte del IIF indica que la deuda en México experimentó un aumento en términos del PIB, pasando de 82.2 por ciento en 2023 a 91.7 por ciento en 2024. No obstante, en dólares, el monto total se redujo de 1.619 billones a 1.585 billones, reflejando un control en el nivel de endeudamiento en términos absolutos.

Por segmentos, la deuda gubernamental creció en 5.9 puntos porcentuales, representando 44 por ciento del PIB. Mientras tanto, los corporativos no financieros incrementaron su deuda en 1.9 puntos, alcanzando 21.4 por ciento de la economía. Las instituciones financieras, por su parte, elevaron sus compromisos en 1.31 puntos, situándose en 9.9 por ciento del PIB, y la deuda de los hogares avanzó ligeramente hasta 16.4 por ciento.

Estos datos reflejan un entorno de financiamiento dinámico, donde la prudencia en la gestión de recursos y la disciplina fiscal han sido pilares fundamentales para que el país mantenga su estabilidad financiera en medio de un panorama global desafiante.

Presión externa por congelamiento de USAID

El informe también alerta sobre el impacto de la decisión de la administración de Donald Trump de congelar la ayuda exterior estadounidense, incluyendo los recortes a la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID). Esta medida podría afectar la liquidez de varios mercados emergentes, limitando su capacidad de refinanciación y acceso a deuda en moneda extranjera.

Sin embargo, México ha demostrado que cuenta con mecanismos sólidos para hacer frente a estos desafíos. Con una economía diversificada y un sector financiero bien capitalizado, el país sigue siendo un referente en la región para la inversión y el desarrollo.

En conclusión, aunque el entorno global presenta retos significativos, la economía mexicana se mantiene en una posición firme. La gestión responsable de la deuda y la estabilidad macroeconómica continúan siendo ejes clave para el crecimiento sostenido del país, asegurando un futuro financiero estable y confiable.