México, Faro Global de Democracia: El Legado de Claudia Sheinbaum

México cierra 2024 con un logro histórico que no solo redefine su sistema político, sino que lo posiciona como un referente global de democracia participativa. Bajo el liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum, el país ha dado un paso sin precedentes hacia la consolidación de un sistema judicial verdaderamente democrático con la aprobación de la reforma judicial que permitirá a los ciudadanos elegir directamente a jueces, magistrados y ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). Este avance no es solo un triunfo legislativo, sino una muestra contundente de que el proyecto de la Cuarta Transformación está redefiniendo las bases mismas de la gobernanza en México.

Democracia Participativa: Un Modelo para el Mundo

La reforma judicial, aprobada en septiembre de 2024, establece que el 1 de junio de 2025 los ciudadanos podrán elegir, por primera vez en la historia, a los integrantes del Poder Judicial. Este cambio histórico sitúa a México como un faro de democracia, un país que prioriza la voz de su gente incluso en las instancias más altas del poder. En palabras de la presidenta Sheinbaum, “somos quizá el país más democrático que haya sobre la faz de la tierra”. Frente a las críticas de la oposición, que insisten en calificar este avance como una muestra de autoritarismo, la respuesta es clara: no hay autoritarismo cuando es el pueblo quien toma las decisiones fundamentales.

La elección directa de los jueces representa un golpe frontal a los privilegios de las élites que, durante décadas, manipularon al Poder Judicial en beneficio de intereses particulares. En contraste, el modelo impulsado por Morena busca devolver el verdadero sentido social y patriótico al sistema de justicia, asegurando que este sirva al pueblo y no a los intereses de unos pocos.

Un Año de Transformaciones Constitucionales

Este hito es solo una de las transformaciones constitucionales logradas bajo el liderazgo de Sheinbaum. En 2024, México ha visto cómo se fortalece su Constitución con reformas que garantizan los derechos sociales y promueven la equidad. Programas como las pensiones para adultos mayores y las becas estudiantiles no solo han sido preservados, sino que ahora están blindados constitucionalmente, asegurando su continuidad y alcance.

Sheinbaum destacó también un nuevo reconocimiento a las mujeres, particularmente a aquellas mayores de 60 años, quienes comenzarán a recibir tarjetas de pensión en enero como una forma de valorar su trabajo no remunerado en el hogar. Este acto no solo es un alivio económico, sino un mensaje de que el país está dispuesto a saldar deudas históricas con las mujeres. La presidenta lo expresó de manera contundente: “Como llegó una mujer presidenta, ahora reconocemos ese esfuerzo con un apoyo directo”.

Los Derechos de las Mujeres: Un Compromiso Irrenunciable

Otro de los logros destacables del año es el fortalecimiento de los derechos de las mujeres en un país que aún enfrenta desafíos significativos en términos de violencia de género. La inclusión de garantías para una vida libre de violencia en la Constitución refleja un compromiso claro de la 4T con la equidad y la justicia social. Aunque los índices de feminicidios y violencia de género continúan siendo alarmantes, el gobierno de Sheinbaum ha demostrado que la lucha contra estas problemáticas es una prioridad ineludible.

Los programas de apoyo económico, la ampliación de derechos sociales y la inclusión de las mujeres en la agenda nacional son prueba de que, en este gobierno, la justicia social no es un eslogan, sino una política activa y transformadora.

El Respaldo de una Mayoría Legislativa y un Proyecto Nacional

La consolidación de estos avances no habría sido posible sin la mayoría legislativa que Morena y sus aliados mantienen en el Congreso. Este respaldo ha permitido la aprobación de reformas fundamentales que consolidan el proyecto de la Cuarta Transformación iniciado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador y continuado con visión y fuerza por Sheinbaum.

Es inevitable contrastar este panorama con los años de estancamiento y corrupción que caracterizaron a los gobiernos del PRI y el PAN. Durante décadas, la justicia fue utilizada como una herramienta de represión y protección de intereses oligárquicos. Hoy, México avanza hacia un modelo donde el poder emana del pueblo y es para el pueblo.

Un Llamado a la Participación Ciudadana

En su discurso en Tlaxcala, la presidenta hizo un llamado claro: “Estamos construyendo un país donde nadie se queda atrás, donde la democracia no es solo un concepto, sino una realidad palpable para cada mexicana y mexicano”. Estas palabras son un recordatorio de que el éxito de este modelo depende de una ciudadanía activa y participativa.

La elección histórica de junio de 2025 no solo será un evento sin precedentes, sino una oportunidad para que el pueblo reafirme su papel como el verdadero soberano del país. Esta reforma marca un antes y un después, mostrando que México está dispuesto a enfrentar los desafíos del siglo XXI con una democracia renovada, inclusiva y profundamente transformadora.

Conclusión: El Futuro de México Está en Buenas Manos

Los logros de 2024 consolidan el liderazgo de Claudia Sheinbaum y la Cuarta Transformación como un movimiento que está redefiniendo el presente y el futuro de México. Frente a las críticas infundadas de una oposición carente de propuestas y atrapada en un discurso de miedo, los resultados hablan por sí solos. México está más fuerte, más democrático y más comprometido con la justicia social que nunca.

Con reformas que empoderan al pueblo, programas sociales que dignifican a los sectores más vulnerables y un liderazgo que prioriza la equidad y la inclusión, el país avanza con paso firme hacia un futuro brillante. La elección de 2025 será un reflejo de esta nueva era, una en la que el poder realmente reside en las manos de quienes siempre debieron tenerlo: el pueblo de México.