México cumple con el T-MEC y levanta restricciones al maíz transgénico

El gobierno de México anunció este miércoles la eliminación de las restricciones a la importación de maíz transgénico, en cumplimiento con el fallo de solución de controversias que perdió ante Estados Unidos a finales de 2023 en el marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

A través de la edición vespertina del Diario Oficial de la Federación (DOF), la Secretaría de Economía informó que queda sin efecto el decreto publicado el 13 de febrero de 2023, que prohibía la importación de maíz genéticamente modificado destinado al consumo humano. Con esta medida, el gobierno mexicano reafirma su compromiso con el respeto a los acuerdos internacionales y la estabilidad comercial con sus socios del T-MEC.

El comunicado oficial señala que, como resultado de esta decisión, se elimina la revocación de la autorización del maíz transgénico para consumo humano, y se suspenden las acciones para sustituir este tipo de grano en los sectores de consumo animal, industrial y humano. Esto implica que las importaciones del maíz genéticamente modificado podrán continuar sin restricciones, evitando así tensiones comerciales con Estados Unidos, el principal proveedor del grano para México.

La Secretaría de Economía subrayó que esta medida busca prevenir afectaciones en el abasto de maíz y evitar presiones inflacionarias, especialmente en un contexto donde la producción nacional de maíz blanco se ha visto afectada por la sequía. Según la dependencia, la reducción en la producción del grano ha impedido que el país alcance la autosuficiencia en este alimento, algo que se había logrado desde 1994.

Esta decisión pone fin a una controversia que comenzó en 2023, cuando México implementó restricciones para proteger la salud pública y la biodiversidad, argumentando posibles riesgos del consumo de maíz transgénico. Sin embargo, Estados Unidos impugnó estas medidas bajo el mecanismo de solución de disputas del T-MEC, alegando que carecían de fundamentos científicos y afectaban el comercio bilateral.

El fallo a favor de Estados Unidos llevó a México a modificar su postura, priorizando el cumplimiento de sus compromisos internacionales. Con este cambio, el país garantiza la estabilidad en el suministro de maíz, un insumo fundamental para la industria alimentaria y la economía nacional.

Si bien la eliminación de estas restricciones es una victoria para el comercio internacional y la relación con Estados Unidos, también reabre el debate sobre el impacto del maíz transgénico en la salud y el medio ambiente. Organizaciones ambientalistas y sectores del campo han manifestado su preocupación, señalando que la dependencia del maíz importado podría afectar a los productores nacionales y la biodiversidad del país.

A pesar de estas inquietudes, el gobierno ha enfatizado que continuará impulsando políticas para fortalecer la producción de maíz en México y garantizar la seguridad alimentaria. Con esta acción, se busca equilibrar el respeto a los acuerdos internacionales con la necesidad de proteger la producción nacional y el bienestar de los consumidores.