México ante el cambio climático: desafíos urgentes y costos alarmantes

México enfrenta un panorama alarmante en la lucha contra el cambio climático, según destacó Francisco Estrada Porrúa, investigador del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM, durante el seminario Implicaciones de la COP 29 para México. De los riesgos a las soluciones, realizado en la Facultad de Química. Estrada advirtió que las contribuciones actuales no son suficientes para frenar los devastadores efectos del calentamiento global, subrayando que los costos económicos y sociales serán insostenibles si no se intensifican los esfuerzos.

En el evento, Estrada expuso datos contundentes sobre los impactos del cambio climático. Entre los más preocupantes, señaló que las pérdidas económicas por inundaciones fluviales y costeras podrían escalar de 7 mil millones de dólares anuales en la actualidad a 126 mil millones para finales de siglo. Por su parte, las pérdidas costeras pasarían de 130 millones de dólares al año a 10 mil millones en el mismo periodo.

La agricultura mexicana también sufrirá consecuencias devastadoras. Según Estrada, el rendimiento de cultivos esenciales como maíz, trigo, arroz, sorgo, soya y azúcar podría disminuir drásticamente, con pérdidas económicas equivalentes al doble del producto agrícola nacional, es decir, unos 38 mil millones de dólares. En particular, la producción de maíz podría caer hasta un 42%, el trigo hasta un 23% y el arroz hasta un 51%, cifras que ponen en riesgo la seguridad alimentaria del país.

México, más caliente y desigual

El investigador detalló que la temperatura promedio en México ya alcanza los 1.7 grados centígrados, superando el promedio global de entre 1.2 y 1.4 grados. Esto coloca al país en una posición de alta vulnerabilidad, ya que la tasa de calentamiento en México es de 3 grados por siglo, mientras que en el norte y el sur del país se eleva hasta 6 y 5 grados, respectivamente. Las lluvias también han mostrado un cambio significativo, concentrándose en el sur mientras que el norte enfrenta una marcada sequía.

Estrada también señaló que, desde 1963, el calentamiento global se ha acelerado, impulsado por el desarrollo industrial y socioeconómico tras la Segunda Guerra Mundial y la expansión de procesos agroindustriales en países como China e India.

Los compromisos internacionales: insuficientes y sin cumplir

Durante el seminario, Carlos Amador, director de la Facultad de Química, resaltó que las metas establecidas en las conferencias climáticas internacionales no han sido cumplidas. Desde el acuerdo de la COP21 en París para limitar el calentamiento a 1.5 grados, hasta los recientes compromisos financieros de la COP29 en Bakú, los avances han sido mínimos. Amador destacó que en la COP30, que se celebrará en Belem, Brasil, México deberá presentar resultados concretos sobre sus compromisos, como la reducción de emisiones de metano, un tema que Estrada considera insuficiente frente a la magnitud del problema.

Por su parte, Rodolfo Lacy Tamayo, consultor de la Unesco, advirtió que, aunque México ha adquirido compromisos importantes, el subsidio a energías fósiles en los últimos años contradice los esfuerzos por transitar hacia energías limpias.

Un llamado urgente a la acción

Con estos datos alarmantes, la comunidad científica y expertos en cambio climático llaman a un esfuerzo conjunto para que México eleve sus contribuciones climáticas y priorice políticas sostenibles. Los riesgos económicos, sociales y ambientales no solo son inevitables, sino que aumentarán exponencialmente si no se toman medidas inmediatas y contundentes.