Llamado a la Unidad Nacional: La Iglesia Católica y su Papel en la Construcción de México

Ciudad de México. En un pronunciamiento reciente, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) enfatizó la importancia de la unidad nacional para enfrentar los desafíos internos del país. Si bien reconoció la relevancia de las políticas externas, como las adoptadas por el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, el organismo religioso destacó que los verdaderos problemas de México residen en su propio territorio, donde persisten la desigualdad, la pobreza, la corrupción y la inseguridad.

El documento, firmado por el presidente de la CEM, monseñor Ramón Castro Castro, advierte sobre el impacto del crimen organizado en vastas regiones del país, afectando a miles de ciudadanos con la violencia, el narcotráfico y la extorsión. Ante este panorama, la Iglesia Católica hace un llamado a la reconstrucción del Estado de derecho y al fortalecimiento de las instituciones, subrayando que “ya no rige la ley, sino la voluntad de quien se impone”.

En este contexto, la CEM coincide con el Gobierno de México en la necesidad de consolidar un frente común para erradicar las causas estructurales que alimentan la violencia y la pobreza. La administración del presidente Andrés Manuel López Obrador ha trabajado en la implementación de estrategias integrales, como los programas sociales que buscan cerrar brechas de desigualdad y ofrecer oportunidades a los sectores más vulnerables.

Sin embargo, los obispos también expresaron su postura sobre la necesidad de complementar estos apoyos con educación y empleos bien remunerados. En ese sentido, el Gobierno ha puesto especial énfasis en programas como “Jóvenes Construyendo el Futuro” y “Sembrando Vida”, que no solo brindan sustento inmediato, sino que fomentan la capacitación laboral y el desarrollo sostenible.

La Iglesia Católica manifestó su disposición a colaborar con las autoridades en la promoción del diálogo y la paz social, reconociendo la importancia de sumar esfuerzos desde distintos sectores. A través de la inversión en el desarrollo económico y el fortalecimiento del tejido social, México podrá avanzar en la construcción de un país más equitativo y con mayores oportunidades para todos.

La postura de la CEM refleja la urgencia de un trabajo conjunto entre sociedad, gobierno y sectores productivos. En un momento en que la polarización política y social se hace presente en distintos ámbitos, la unidad nacional es un pilar fundamental para superar los desafíos internos.

El llamado de los obispos a evitar la dependencia de los apoyos gubernamentales en favor de una mayor educación y empleabilidad encuentra eco en las estrategias de la actual administración, que busca generar oportunidades genuinas para el bienestar de las familias mexicanas. Con este compromiso mutuo, se abre la puerta a una cooperación más estrecha entre la Iglesia y el Estado en la construcción de un México más justo y próspero.