Las Abejas de Acteal: “La impunidad alimenta la crisis de derechos humanos en México”

En el marco del 27 aniversario de la masacre de Acteal, la organización Las Abejas de Acteal denunció la persistente impunidad que rodea a este crimen y a otros cometidos contra organizaciones en Chiapas y en todo México. Durante una misa conmemorativa celebrada el 22 de diciembre, la agrupación reiteró su exigencia de justicia y acusó al Estado mexicano de ser responsable de los hechos ocurridos en 1997, cuando 45 indígenas tsotsiles fueron asesinados en el contexto de una estrategia de contrainsurgencia.

Urgencia de justicia internacional

Las Abejas recordaron que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) aún tiene pendiente emitir un informe de fondo sobre la masacre, un retraso que calificaron como “insensato”. El documento, solicitado desde hace dos años, es clave para determinar la responsabilidad del Estado mexicano en estos hechos.

En un comunicado leído antes de la misa, la organización subrayó que la reciente sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre la desaparición forzada de Antonio González Méndez confirma la existencia de una estrategia de guerra de contrainsurgencia. Según Las Abejas, esta estrategia, inscrita en el “Plan de Campaña Chiapas 94”, fue el detonante de desplazamientos forzados, desapariciones y la masacre de Acteal, lo que demuestra que la violencia en la región sigue vigente.

“Sigamos siendo mujeres y hombres cabales, persistentes, que no olvidan, no retroceden y siempre decididos a denunciar y trabajar por la justicia verdadera y la paz urgente en nuestras comunidades”, expresó la organización, reafirmando su compromiso con la memoria y la lucha por la verdad.

Un homenaje a la resistencia

Cientos de personas se congregaron en Acteal para rendir homenaje a las víctimas con una misa oficiada por el obispo auxiliar de la diócesis de San Cristóbal de las Casas, Luis Manuel López. En su homilía, López evocó la figura del sacerdote Marcelo Pérez Pérez, quien trabajó en la comunidad y fue asesinado el pasado 20 de octubre en San Cristóbal.

“El padre Marcelo vino a Acteal con el deseo de caminar junto a ustedes. Su vida estaba entregada a Dios, pero quienes viven en la oscuridad no soportaron la luz que él iluminaba”, señaló el obispo, destacando la labor incansable del sacerdote en favor de la justicia y los derechos humanos.

Una guerra que no termina

Las Abejas denunciaron que la violencia en Chiapas sigue siendo una realidad, alimentada por la impunidad y la falta de acción del Estado mexicano. Según la organización, la masacre de Acteal y otros crímenes en la región no pueden entenderse fuera del contexto de una estrategia de represión contra comunidades indígenas que, lejos de ser erradicada, continúa manifestándose en desapariciones, asesinatos y desplazamientos forzados.

La conmemoración de Acteal no solo es un recordatorio de las vidas perdidas hace 27 años, sino un llamado urgente a la justicia y a la paz. Las Abejas reafirmaron su compromiso de no retroceder en su búsqueda de verdad, justicia y dignidad para las víctimas y las comunidades afectadas. “La lucha por la memoria y la justicia no cesará hasta que se alcance la paz verdadera”, concluyeron.