La Vigésima Posada del Compartir lleva esperanza y alegría a miles de familias en Nuevo Laredo

Más de 3,500 personas disfrutaron de una celebración llena de calidez y solidaridad en la Vigésima Posada del Compartir, un evento que se ha convertido en una tradición gracias a la labor de Cáritas de Nuevo Laredo, HEB y un gran número de colaboradores. La posada, que busca llevar un regalo anticipado a las familias más vulnerables de la región, se celebró en el Poliforum de Nuevo Laredo y ofreció un refugio festivo contra el frío invernal.

Desde temprana hora, más de mil voluntarios se dieron cita para brindar su apoyo incondicional y atender a los asistentes. Los comedores instalados en el Poliforum sirvieron un tradicional platillo de pavo acompañado de una bebida y un delicioso postre. A pesar de las bajas temperaturas, el ambiente fue cálido y fraterno, haciendo sentir a los asistentes el espíritu de la Navidad en cada detalle de la celebración.

Al ingresar al Poliforum, las familias recibieron un gesto de bienvenida lleno de afecto y solidaridad. Se les entregaron cobijas para protegerse del frío, bolsas de golosinas y juguetes para los niños, lo que provocó sonrisas y emoción en los rostros de los más pequeños. Estos obsequios fueron fundamentales para hacer de la posada una experiencia inolvidable y llena de esperanza para las familias que más lo necesitan.

El sacerdote Rogelio Lozano Alcorta, representante de Cáritas, destacó la importancia de mantener viva esta tradición y de llevar a cabo este evento a pesar de los desafíos climáticos. “Lo bueno es que estamos aquí, en este lugar cubierto, para disfrutar de la posada número 20”, expresó con entusiasmo. Su mensaje reflejó el espíritu de comunidad y unión que caracteriza a esta celebración navideña.

Durante el evento, se reconoció el valioso apoyo de quienes hicieron posible esta fiesta de solidaridad. “Agradecemos a nuestra presidenta Carmen Lilia y a su hermana Claudette Canturosas, presidenta del DIF. Gracias a todos los patrocinadores y a los voluntarios que hicieron posible este evento”, afirmó Lozano Alcorta. La colaboración entre el gobierno local, las instituciones y la sociedad civil resultó clave para llevar a cabo una posada tan significativa.

Además del apoyo institucional, empresas como HEB y Mi Tienda demostraron una vez más su compromiso con la comunidad. La posada no solo fue un evento festivo, sino una muestra de responsabilidad social que fortalece los lazos entre los ciudadanos y quienes colaboran por su bienestar. “Este tipo de eventos son fundamentales para devolver un poco de lo mucho que la gente nos da a través de sus compras en HEB y Mi Tienda. Gracias a todos por estar aquí y ser parte de esta fiesta”, concluyó Lozano Alcorta.

La Vigésima Posada del Compartir no solo ofreció alimentos y regalos, sino que también brindó un mensaje de esperanza, unión y generosidad. En tiempos donde las dificultades pueden pesar más para las familias vulnerables, eventos como este iluminan el camino con calidez y empatía, reafirmando que el espíritu navideño es un símbolo de amor y comunidad.

Esta celebración demostró que cuando la sociedad, el gobierno y las instituciones unen fuerzas, se logran actos solidarios que fortalecen el tejido social y brindan alegría a quienes más lo necesitan.