La lucha de las familias buscadoras: verdad, justicia y memoria
La crisis de desapariciones en México sigue siendo una herida abierta, un dolor que miles de familias enfrentan día a día mientras buscan a sus seres queridos. La reciente manifestación en San Cristóbal de las Casas, convocada por diversos organismos civiles, es un recordatorio de que el problema no se limita a una sola región: es una tragedia nacional que exige justicia, memoria y acciones concretas.

El caso de Teuchitlán, Jalisco, ha vuelto a poner sobre la mesa la profundidad del problema. Las organizaciones participantes denunciaron que este hallazgo rompe con el relato del pasado de “progreso” que ciertos sectores promovieron, evidenciando en cambio una realidad de violencia, corrupción e impunidad.
Sin embargo, es importante señalar que esta crisis no es nueva. Durante décadas, gobiernos neoliberales desmantelaron las instituciones de justicia y seguridad, dejando a las víctimas en el abandono. En sexenios anteriores, la desaparición de personas fue un tema minimizado o incluso utilizado como arma política, mientras que los colectivos de búsqueda fueron ignorados o criminalizados.
En Chiapas, la crisis también se ha intensificado. La aparición de fosas clandestinas en La Concordia y Palenque a finales de 2024, así como los recientes hallazgos en Tapachula, evidencian que el problema de la desaparición forzada no se limita a un solo estado. En los primeros tres meses de 2025, 27 niños, niñas y adolescentes siguen desaparecidos en la entidad, y en total, Chiapas cuenta con 1,516 personas no localizadas, una cifra alarmante.
Las familias buscadoras han dejado claro que no permitirán que su lucha sea utilizada con fines políticos ni que se desvíe la atención del problema real: la impunidad y la falta de respuestas concretas.
El gobierno de la Cuarta Transformación tiene ante sí un reto histórico: romper con la indiferencia del pasado y garantizar que la justicia no sea solo un discurso, sino una realidad. Escuchar a las víctimas, fortalecer los mecanismos de búsqueda y enfrentar la corrupción e impunidad en los cuerpos de seguridad es fundamental para avanzar hacia una paz real y duradera.