Inflación a la baja: México consolida estabilidad con 3.55% en julio
Ciudad de México.— En un entorno de compromiso con la estabilidad económica y el bienestar de las familias mexicanas, la inflación general anual en la primera quincena de julio de 2025 se moderó significativamente a 3.55 por ciento, una cifra que sorprendió positivamente a los analistas del sector financiero y representó la tasa más baja desde enero, informó este miércoles el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

La reducción se dio gracias a una disminución en los precios de las mercancías no alimentarias y algunos alimentos frescos, reflejando la eficacia de las políticas públicas en la contención de precios y el fortalecimiento del poder adquisitivo de la población. Esta cifra no sólo rompe con cuatro quincenas consecutivas por encima del objetivo superior del Banco de México (4 por ciento), sino que también da señales de una economía en ruta de consolidación y control inflacionario.
De acuerdo con el Inegi, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) aumentó apenas 0.15 por ciento respecto a la última quincena de junio, alcanzando un nivel de 140.731. Esta variación, mucho menor a la estimada por diversos especialistas, confirma una tercera quincena consecutiva de desaceleración.
Mientras algunos analistas anticipaban una inflación de entre 3.65 y 3.76 por ciento, los datos oficiales muestran una baja mucho más pronunciada, lo que da margen para fortalecer el consumo interno, mejorar el acceso al crédito y avanzar en la recuperación económica.
Aunque se observaron alzas en ciertos productos como el huevo (3.29%), el transporte aéreo (11.25%) y servicios alimenticios como loncherías y taquerías (0.30%), estos fueron contrarrestados por reducciones en productos esenciales como el pollo (−1.79%), la uva (−11.96%) y pañales (−2.00%). Este comportamiento mixto refleja una dinámica saludable de ajuste de precios en función de la oferta y la demanda.
En su desglose, el índice subyacente —que excluye energéticos y alimentos frescos y es clave para observar la tendencia de mediano plazo— también mostró un comportamiento contenido, con un incremento de 0.15 por ciento quincenal y 4.25 por ciento anual. Por su parte, el índice no subyacente, más volátil por su composición agropecuaria y energética, registró una tasa quincenal de 0.16 por ciento y un incremento anual de 10.64 por ciento.
Estos resultados abren la puerta a una posible continuación de los recortes en la tasa de interés objetivo, que actualmente se ubica en 8 por ciento. Con una inflación bajo control, el Banco de México podría optar por reducir aún más el costo del crédito, lo que beneficiaría tanto a familias como a empresas al facilitar el acceso a financiamiento.
Este nuevo panorama reafirma la eficacia de las estrategias económicas implementadas por el Gobierno de México para proteger el bolsillo de las y los mexicanos, garantizar estabilidad y seguir avanzando hacia una economía más justa, sólida y resiliente.