Huracán Otis: Expertos advierten falta de inversión en monitoreo climático

Chilpancingo, Gro. – Especialistas en cambio climático advirtieron que existían indicios previos sobre la posible intensificación del huracán Otis, que golpeó con fuerza el puerto de Acapulco y las costas de Guerrero en octubre de 2023. Sin embargo, la falta de instrumentación adecuada impidió que se tomaran medidas preventivas oportunas, según señalaron en el panel El porqué del Otis, antes y después, organizado por el Congreso del Estado.

En este foro, realizado en las instalaciones del Instituto de Estudios Parlamentarios Eduardo Neri, expertos como el biólogo marino Juan Manuel Barnard Ávila, el doctor Maximino Reyes Umaña, el meteorólogo Roel Ayala Mata y Alfredo Zárate Valencia coincidieron en la urgencia de que los tres niveles de gobierno destinen recursos para la instalación de boyas marinas equipadas con estaciones meteorológicas. Estos dispositivos permitirían obtener datos oceanográficos y atmosféricos en tiempo real, lo que facilitaría una mejor predicción de fenómenos climáticos extremos.

Los especialistas señalaron que un mes antes del impacto de Otis ya habían alertado sobre el inusual sobrecalentamiento del agua en el mar, un factor clave en la rápida intensificación del huracán. Sin embargo, sus advertencias fueron ignoradas y hasta calificadas de “amarillistas” por algunas autoridades estatales y federales.

La importancia de la inversión en monitoreo ambiental

El biólogo marino Juan Manuel Barnard enfatizó que México carece de un sistema propio de medición ambiental y meteorológica, lo que deja al país en desventaja ante desastres naturales. Explicó que la instalación de boyas meteorológicas tiene un costo aproximado de tres millones de pesos anuales, una inversión mínima en comparación con los daños y pérdidas humanas que pueden evitarse con información precisa y oportuna.

“La falta de datos en tiempo real nos deja vulnerables. Si hubiéramos tenido la tecnología necesaria, quizá habríamos podido amortiguar el impacto de Otis”, subrayó Barnard. Además, insistió en que tras el paso del huracán, es urgente implementar medidas para la regeneración de los ecosistemas marinos, ya que si se deja a la naturaleza recuperarse por sí sola, el proceso podría tardar hasta 500 años.

Propuestas para la resiliencia costera

Entre las estrategias propuestas en el panel, se destacó la necesidad de desarrollar un plan de resiliencia para las Costas de Guerrero. Esto incluiría la instalación de viveros de coral, cuyo costo inicial es de aproximadamente 4.5 millones de pesos, con un mantenimiento anual de 1.2 millones de pesos.

Además, los especialistas hicieron un llamado a impulsar el turismo regenerativo, con actividades que ayuden a restaurar los ecosistemas marítimos en lugar de degradarlos. Este modelo de turismo no solo contribuiría a la recuperación ambiental, sino que también fortalecería la economía local al generar empleos sostenibles.

Por su parte, el doctor Maximino Reyes Umaña insistió en que México debe desarrollar un sistema de alerta temprana basado en tecnología propia. “Contar con instrumentos de medición y monitoreo adecuados no es un lujo, es una necesidad. Si queremos proteger nuestras costas y a nuestra población, debemos invertir en ciencia y prevención”, afirmó.

Un llamado a la acción gubernamental

El foro concluyó con un fuerte llamado a los tres niveles de gobierno para atender con urgencia la crisis climática y prevenir futuras tragedias. La implementación de tecnología de monitoreo y proyectos de resiliencia costera no solo ayudaría a mitigar el impacto de huracanes, sino que también fomentaría una cultura de prevención en el país.

El huracán Otis dejó una lección clara: la falta de previsión y de inversión en ciencia puede costar vidas y afectar gravemente el desarrollo económico y ambiental de las regiones costeras. Ahora, la decisión está en manos de las autoridades para evitar que una tragedia similar vuelva a repetirse.