Histórico descenso de muertes en el río Bravo: 2025 inicia con solo un caso

Nuevo Laredo, Tamaulipas.— En un hecho sin precedentes en la última década, el año 2025 ha comenzado con una drástica reducción en las muertes de migrantes en el río Bravo. Hasta la fecha, solo se ha registrado un caso, lo que lo perfila como el año con menos decesos en esta peligrosa ruta fronteriza entre México y Estados Unidos.

El único incidente tuvo lugar el pasado 28 de enero, cuando una llamada al número de emergencias 9-1-1 alertó sobre un cuerpo flotando a la altura de la colonia Claudette, en Nuevo Laredo. Elementos de Protección Civil y Bomberos se trasladaron al lugar y, tras realizar una exhaustiva búsqueda, lograron recuperar el cuerpo sin vida.

La víctima fue identificada como Pedro “D”, un joven de 24 años originario de Tulimán, Guerrero. De acuerdo con el testimonio de sus familiares, Pedro emprendió el cruce del río Bravo con la esperanza de alcanzar el llamado “sueño americano”, como miles de connacionales que año con año buscan mejores oportunidades del otro lado de la frontera. Lamentablemente, su travesía terminó en tragedia.

Este caso contrasta fuertemente con los registros de años anteriores, donde las cifras de personas fallecidas por ahogamiento en el río Bravo ascendían a decenas, en algunos años incluso superando el centenar. La notable disminución ha sido atribuida por las autoridades a los recientes cambios en la política migratoria implementada por el gobierno de Estados Unidos, que han tenido un impacto directo en el flujo y comportamiento de los migrantes.

Las medidas de disuasión, así como el reforzamiento de canales legales para solicitar asilo y regularizar estancias, han contribuido a que menos personas se aventuren por rutas riesgosas como el cruce del Bravo, disminuyendo así los índices de mortalidad.

Sin embargo, las autoridades mexicanas, particularmente en Tamaulipas, no bajan la guardia. Se mantienen en constante monitoreo de la zona fronteriza y advierten que, pese a la tendencia positiva, el cruce por el río Bravo continúa siendo una ruta altamente peligrosa. Las corrientes, el clima impredecible y la desesperación por llegar a Estados Unidos siguen representando un riesgo mortal para quienes intentan cruzar de forma irregular.

La significativa reducción de muertes es también reflejo de una creciente conciencia entre las comunidades migrantes, quienes, informadas de los peligros y apoyadas por campañas de orientación, optan cada vez más por vías legales o permanecen en territorio nacional en espera de alternativas seguras.

Así, el arranque de 2025 se convierte en un símbolo de esperanza y una muestra del impacto positivo de políticas humanas y responsables en materia migratoria. México, desde su trinchera, continúa trabajando por la protección de la vida y la dignidad de todas las personas en movilidad.