Heroínas del correo: las carteras que rompen barreras en el Sepomex

Arlene Astorga Flores e Inés Monsalvo Nocedal, con más de 15 años de experiencia como carteras del Servicio Postal Mexicano (Sepomex), representan el espíritu resiliente y dedicado de las mujeres en un oficio históricamente dominado por hombres. Ambas coinciden en que, aunque no planearon ser carteras, hoy no cambiarían su trabajo por nada.

Un oficio que desafía y recompensa

Astorga y Monsalvo comparten la pasión por su labor, a pesar de los retos físicos que implica. “Si tuviera la oportunidad de elegir, elegiría ser cartera. Andas afuera, no es monótono, cada día es distinto, y además haces ejercicio”, menciona Arlene, quien recorre las calles cercanas a Palacio Nacional con su triciclo cargado con hasta 80 kilos de correspondencia.

Inés, con 17 años de servicio, relata que, a pesar de las inclemencias del clima y el peso que cargan, su trabajo es gratificante. “Me siento muy orgullosa de pertenecer al correo. Me gusta mi trabajo a pesar de que es pesado. No era mi idea ser cartera, pero me gusta mucho”, afirma.

Las dos mujeres destacan el contacto con las personas como un aspecto especial de su oficio, señalando que la mayoría de los ciudadanos son amables y hasta ayudan a vigilar sus triciclos.

Rompiendo barreras de género

Aunque el Sepomex cuenta con 6,288 carteros, sólo 615 son mujeres, lo que representa el 10% de la fuerza laboral en reparto. Sin embargo, la directora del servicio postal, Violeta Abreu González, subraya que desde hace más de 75 años la institución ha integrado mujeres carteras, y asegura que están rompiendo fronteras de género en un oficio tradicionalmente masculino.

Para estas dos mujeres, la igualdad es una realidad en su día a día, pues realizan las mismas tareas que sus compañeros varones. “Nunca hemos sufrido discriminación o malos tratos. Somos capaces de cargar los mismos kilos de correspondencia”, afirman con orgullo.

Historias que trascienden

Arlene atesora un momento muy especial en su carrera: la oportunidad de saludar al ex presidente Andrés Manuel López Obrador mientras entregaba correspondencia en Palacio Nacional. “Tenía las manos sucias por cargar los costales, pero me abrazó y me dio la mano. Fue algo inolvidable”, recuerda con emoción.

Inés, por su parte, destaca cómo el oficio le ha cambiado la vida. A sus 50 años, se mantiene en forma gracias a las exigencias físicas de su trabajo. Además, recuerda los desafíos de sus primeros días, cuando repartía a pie y cargaba hasta 40 kilos de correspondencia. Con el triciclo, la tarea se volvió más eficiente, pero también más desafiante en días de lluvia o manifestaciones en su ruta por el Zócalo y calles aledañas.

La magia de los Reyes Magos

Ambas coinciden en que una de las mejores épocas del año es enero, cuando entregan las respuestas de los Reyes Magos a los niños. Este detalle mágico les llena de satisfacción, y en esta víspera invitan a los infantes a escribir sus cartas a Melchor, Gaspar y Baltazar.

Arlene Astorga e Inés Monsalvo son el rostro de la dedicación, el esfuerzo y la pasión que caracteriza al servicio postal mexicano. Con su trabajo, no sólo mantienen viva la tradición de enviar y recibir cartas, sino que también rompen barreras de género, demostrando que las mujeres son capaces de conquistar cualquier ámbito.