Fraude del “paquete fantasma” se dispara: así operan los estafadores
En tiempos donde la inteligencia artificial parecía dominar el terreno de los fraudes cibernéticos, la astucia humana demuestra que sigue vigente con nuevas estrategias para engañar a las personas. Un esquema fraudulento denominado “paquete fantasma” ha ganado fuerza desde diciembre y ha afectado a consumidores de empresas de mensajería y comercio electrónico como Amazon, DHL, Mercado Libre y Estafeta, entre otras.

Este fraude se basa en la suplantación de identidad de servicios de mensajería para contactar a las víctimas y hacerles creer que su paquete está retenido. A partir de ahí, los delincuentes buscan obtener información confidencial, como datos bancarios, contraseñas o códigos de acceso a cuentas personales. De acuerdo con David González, investigador de seguridad del laboratorio de ESET Latinoamérica, este tipo de estafa ha crecido aceleradamente en los últimos meses, afectando tanto a usuarios individuales como a empresas.
¿Cómo operan los delincuentes?
El modus operandi de estos criminales inicia con una llamada en la que informan a la víctima sobre un supuesto problema con la entrega de su paquete. Luego, le envían un código de verificación por SMS o WhatsApp y le piden confirmarlo. En algunos casos, también solicitan un depósito para “liberar” el producto. Sin embargo, el paquete nunca llega y, en el peor de los escenarios, los estafadores logran acceder a las cuentas personales del afectado, secuestrando incluso su acceso a redes sociales.
El Consejo Ciudadano de la Ciudad de México reportó que este tipo de fraudes se ha triplicado recientemente. Además, ESET reveló que el 71 % de los delincuentes contactan a sus víctimas vía telefónica, el 14 % por mensajes de texto, el 10 % por WhatsApp, el 2 % por Facebook y el 1 % por correo electrónico.
En el 25 % de los casos, los estafadores logran obtener el código de seguridad de WhatsApp de sus víctimas, lo que les permite secuestrar su cuenta y extorsionar a sus contactos para obtener dinero. En cuanto a las cantidades robadas, el 44 % de los casos involucran montos de hasta 10 mil pesos, el 19 % entre 10 mil y 30 mil pesos, y el 14 % más de 50 mil pesos.
Fraudes desde centros penitenciarios
Trully, una empresa especializada en la detección de fraudes, informó que una gran parte de estos delitos se cometen desde centros penitenciarios. Esto sugiere la existencia de redes criminales bien organizadas que operan desde el interior de las cárceles y que continúan engañando a los ciudadanos con nuevas tácticas.
Los datos revelados por ESET indican que el 80 % de las llamadas fraudulentas provienen de la Ciudad de México, principalmente de las alcaldías Coyoacán, Benito Juárez, Iztapalapa, Gustavo A. Madero y Álvaro Obregón. Otras entidades con alta incidencia de este fraude incluyen el Estado de México, Veracruz, Hidalgo, Jalisco y Nuevo León.
El caso de Fausto Carmona: una víctima más del fraude
Fausto Carmona, una víctima reciente de esta estafa, compartió su experiencia:
“Hice un pedido por Internet y luego me llamaron supuestamente de Estafeta diciendo que mi paquete estaba retenido. Me pidieron que leyera un código que me llegaría por WhatsApp. Lo hice y en cuestión de minutos mi cuenta fue hackeada. Al día siguiente, recibí un mensaje exigiendo 10 mil pesos para recuperarla.”
Fausto intentó negociar y realizó un depósito de 3 mil pesos, pero nunca le regresaron el acceso a su cuenta. Aunque logró advertir a sus contactos sobre la situación, hasta la fecha sigue recibiendo reportes de que los delincuentes siguen enviando mensajes desde su cuenta.
Recomendaciones de seguridad
Jesús de la Fuente, presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), destacó que el 70 % de los fraudes ocurren por error humano, por lo que es fundamental que los usuarios sean precavidos. La firma ESET recomienda lo siguiente:
- Desconfiar de llamadas o mensajes que soliciten pagos para liberar paquetes.
- Nunca proporcionar códigos de verificación de WhatsApp ni datos bancarios por teléfono.
- Prestar atención a errores gramaticales en mensajes sospechosos.
- Verificar siempre el estatus de los paquetes directamente en la página oficial de la empresa de mensajería.
- Activar la verificación en dos pasos en redes sociales y aplicaciones de mensajería.
El “paquete fantasma” es un recordatorio de que la prevención y el sentido común son clave para evitar caer en fraudes. La alerta está encendida, y es responsabilidad de todos compartir la información para que más personas eviten convertirse en víctimas de estos delitos.