Exigen justicia y equidad: feministas llaman a transformar las raíces de la violencia en el Zócalo capitalino

En un acto conmemorativo del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, diversas agrupaciones feministas alzaron la voz este 25 de noviembre en el corazón del Zócalo de la Ciudad de México. Bajo el lema de que la igualdad sustantiva no se decreta ni se resuelve con programas asistenciales, las activistas llamaron a transformar el modelo económico, patriarcal y colonial que perpetúa la violencia y la desigualdad en el país.

Frente al Palacio Nacional, protegido por vallas metálicas que fueron intervenidas como lienzos de denuncia, las manifestantes remarcaron que el cambio estructural es el único camino para garantizar una verdadera equidad. “Solo llegaremos todas cuando se trastoque de raíz la matriz de opresión capitalista, patriarcal y colonial que nos afecta día a día”, señalaron desde el templete que encabezaba el mitin.

Feminicidios y violencia machista, una herida abierta

El evento estuvo marcado por testimonios desgarradores como el de Lidia Florencio, madre de Diana, víctima de feminicidio hace más de siete años en el Estado de México. En su intervención, denunció que “las calles están llenas de sangre de nuestras hijas” y exigió poner fin a las simulaciones y revictimizaciones en las investigaciones que realizan las autoridades. Su llamado puso en evidencia la deuda histórica del sistema de justicia mexicano hacia las mujeres víctimas de violencia.

Por su parte, la Coordinación 8M, una red que agrupa a decenas de colectivos feministas y madres de víctimas de agresiones machistas, denunció que los feminicidios han ido en aumento en los últimos años. Durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, señalaron, el 12 por ciento de las muertes violentas correspondieron a mujeres, pero apenas una quinta parte de estos crímenes fueron reconocidos como feminicidios, debido a la falta de una tipificación uniforme en todo el país.

Llamado a un modelo más equitativo

Las activistas hicieron énfasis en que la violencia contra las mujeres no puede abordarse de manera aislada ni mediante soluciones superficiales. Subrayaron que es necesario un cambio profundo en el modelo económico que actualmente concentra la riqueza y perpetúa las desigualdades. “La redistribución equitativa de la riqueza es clave para erradicar las causas estructurales de la violencia y construir un México en el que las mujeres puedan vivir libres y seguras”, afirmaron.

El acto concluyó con un llamado colectivo a mantener la lucha activa contra todas las formas de violencia machista y a exigir a las autoridades un compromiso real con la justicia y los derechos de las mujeres. Desde el corazón del país, las voces de las mujeres resonaron con fuerza, recordándole al Estado y a la sociedad que la igualdad sustantiva no es un privilegio, sino un derecho fundamental que debe garantizarse para todas.

La protesta en el Zócalo fue un recordatorio contundente de que, mientras persistan la violencia y la impunidad, el camino hacia una verdadera equidad estará incompleto. Las mujeres alzaron la voz y dejaron claro que no descansarán hasta que todas lleguen, libres de violencia y con justicia plena.