Exigen en Acapulco reanudación de servicio de psiquiatría y recategorización de químicos

En Acapulco, Guerrero, pacientes y familiares de la especialidad de Psiquiatría se manifestaron frente al Hospital General de Acapulco, en El Quemado, para exigir la reinstalación de dos especialistas y el restablecimiento del servicio, suspendido desde hace un mes.

Los afectados denunciaron que 300 derechohabientes han quedado sin atención, luego de la remoción de dos médicas especialistas. Además, señalaron que hay desabasto de medicamentos, lo que ha obligado a los pacientes a comprar sus tratamientos por cuenta propia.

Falta de atención psiquiátrica genera afectaciones

Los manifestantes reclamaron que, para recibir atención psiquiátrica, los directivos del IMSS Bienestar en El Quemado los han remitido a hospitales en Zihuatanejo y Chilpancingo, lo que representa una dificultad para muchos pacientes.

Solicitaron que las médicas Amelia de la Paz y Diana Isela Domínguez sean reinstaladas y que el servicio sea reanudado en el hospital.

Marina Nava Hernández, madre de un paciente psiquiátrico, expresó que los afectados desean que las doctoras regresen, pues conocen los expedientes y la evolución de los pacientes.

Por su parte, Refugio Martínez Mejía advirtió que la falta de atención ha provocado recaídas en los pacientes, mientras que el desabasto de medicamentos sigue sin resolverse.

Cabe recordar que, el pasado 6 de febrero, los derechohabientes realizaron otra protesta en el parque Papagayo, solicitando a la Secretaría de Salud la reanudación del servicio, sin obtener respuesta hasta el momento.

Químicos exigen recategorización en Hospital Donato G. Alarcón

Por otro lado, trabajadores del área de química en el hospital Donato G. Alarcón, en Ciudad Renacimiento, se manifestaron pacíficamente para exigir su recategorización al nivel del IMSS Bienestar.

Los afectados señalaron que, aunque la Comisión de Salud del Congreso local aprobó una iniciativa de ley para regularizar su estatus laboral, hasta la fecha no se ha cumplido.

Denunciaron que siguen cobrando como técnicos laboratoristas, con un salario de 9,900 pesos mensuales, cuando los químicos con su misma labor y formación perciben más de 16,000 pesos.

Antony Gómez Montes, químico del hospital, explicó que muchos de los trabajadores cuentan con maestrías, especialidades y doctorados, además de tener hasta 25 años de antigüedad, sin que sus funciones sean reconocidas oficialmente.

Los manifestantes recalcaron que su labor implica riesgos elevados, ya que trabajan con pacientes con posibles padecimientos infectocontagiosos, y demandaron una respuesta por parte de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda.

Los afectados insistieron en que siguen trabajando como químicos, pero con salarios de técnicos, por lo que exigen que se respete la iniciativa aprobada y se les otorgue la categoría correspondiente.