Elección judicial: un reto inédito para el INE y la ciudadanía

El Instituto Nacional Electoral (INE) se encuentra ante un desafío sin precedentes: organizar y comunicar los pormenores de la elección judicial del 1 de junio de 2024. En este proceso, la ciudadanía deberá elegir a 881 personas juzgadoras en una votación inédita en la historia de México.

A solo 22 días de que las primeras boletas estén listas, el INE avanza en la preparación de la documentación electoral, pero el reto mayor radica en la forma en que la ciudadanía ejercerá su voto. Nunca antes se había enfrentado a una lista de más de 4 mil nombres de candidatos, lo que representa una dificultad considerable para los votantes.

Por ejemplo, la boleta para elegir a los nuevos integrantes de la Suprema Corte de Justicia de la Nación incluirá 64 nombres, mientras que la de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación tendrá 16 candidaturas. La manera en que se registrará el voto ha generado polémica: en lugar de permitir que los ciudadanos marquen directamente a su candidato preferido, el INE estableció que los votantes deben escribir los números correspondientes en los recuadros superiores de la boleta.

La consejera electoral Carla Humphrey advirtió que este método podría ser discriminatorio, especialmente para personas analfabetas y con discapacidad visual, que representan al menos el 4.14% de la población. “Aquí el Instituto pudo haber hecho un esfuerzo importante para que fuera más fácil señalar la candidatura por la que cada persona quisiera votar, poniendo una señal al lado del nombre y no necesariamente tener que escribir arriba de todos los nombres el número de cada una de las candidaturas. En ese tema, el INE queda a deber”, expresó en entrevista.

Además de las complejidades logísticas, esta elección ha estado marcada por cambios sustanciales en el papel del INE. A raíz de la reforma constitucional y sus leyes secundarias, el Instituto quedó excluido de tareas clave como el registro de candidatos y la activación de mecanismos de sustitución. Asimismo, el conteo inicial de votos no lo realizarán los funcionarios de casilla, sino que se llevará a cabo en los consejos distritales del INE, una medida que altera la dinámica tradicional del proceso electoral.

Otro reto importante será incentivar la participación ciudadana. La última votación atípica en el país fue la consulta de revocación de mandato, en la que solo el 17% de la población acudió a las urnas. Este porcentaje es considerado un rango base por los consejeros, quienes buscan evitar que la elección judicial registre una participación igualmente baja.

La complejidad del proceso y las decisiones tomadas por el INE han generado inquietudes sobre la accesibilidad y transparencia de la elección. En los próximos días, el Instituto deberá redoblar esfuerzos para garantizar que la ciudadanía comprenda el mecanismo de votación y participe de manera informada en este proceso histórico.