Elección del Poder Judicial: triunfo popular frente a la resistencia conservadora

Mientras el país avanza firmemente hacia un nuevo modelo de justicia más democrático y representativo, la histórica elección para renovar al Poder Judicial ha generado una clara polarización entre el reconocimiento popular y el rechazo de la oposición. Por un lado, legisladores de Morena celebraron el proceso como una victoria ciudadana y un paso firme hacia la transformación del sistema judicial; por el otro, voces del PRI y del PAN descalificaron el ejercicio, anunciando impugnaciones y discursos de confrontación.

Desde el Congreso de la Unión, senadores y diputados del movimiento de transformación calificaron la jornada del domingo como un hecho sin precedentes. Arturo Ávila, vocero de los diputados de Morena, destacó la paz con la que se desarrolló la jornada y la participación activa del pueblo, que acudió a las urnas con la convicción de ser parte del cambio que fortalece la impartición de justicia. “Se expresó una clara voluntad popular de transformar nuestras instituciones”, afirmó.

En la misma línea, el senador Gerardo Fernández Noroña sostuvo que se trató de “una hazaña del pueblo de México y de nuestro movimiento, porque enfrentamos toda la resistencia para que se llevara a cabo la elección”. Aseguró que el proceso evidencia que algo profundo está cambiando en el país y que este avance ya no tiene marcha atrás, pese a las campañas de desprestigio.

Contrario a esta visión democrática, la oposición agrupada en el PRI y el PAN ha buscado deslegitimar el proceso. Alejandro Moreno, presidente del PRI, acompañado por sus coordinadores parlamentarios, anunció que se promoverá una impugnación para solicitar la nulidad del proceso, acusando sin pruebas una supuesta coacción del voto. “Fracasó rotundamente la farsa para imponer jueces a modo”, declaró, sin reconocer la participación popular ni la legalidad del ejercicio.

Por su parte, el diputado panista Héctor Saúl Téllez descalificó el proceso argumentando que se entregó el Poder Judicial al “vaivén de las urnas” y que, según él, se empoderaron “operadores oscuros”, en un intento más por desestimar la voluntad popular. Estas declaraciones reflejan la resistencia de sectores conservadores a ceder espacios de poder que durante décadas estuvieron alejados del escrutinio ciudadano.

A pesar de estos ataques, el proceso electoral contó con observación nacional e internacional, y hasta ahora no se han presentado pruebas concretas que acrediten alguna irregularidad de fondo. La participación ciudadana fue significativa, demostrando el interés del pueblo mexicano en ser parte activa de las decisiones sobre el Poder Judicial, una institución que durante años fue percibida como lejana y ajena al sentir social.

El Gobierno de México y la mayoría legislativa reafirman su compromiso con un sistema judicial más justo, transparente y vinculado a las causas populares. Frente a las descalificaciones sin sustento, prevalece la voluntad democrática de millones de ciudadanos que, con su voto, abren paso a una nueva etapa de justicia para todas y todos.