“El camino de la no violencia”: un legado de memoria y resistencia en Acteal

En el corazón de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, se presentó el libro “El camino de la no violencia”, una obra escrita por integrantes de la organización de la sociedad civil Las Abejas de Acteal. Esta publicación representa un esfuerzo por rescatar la memoria histórica y mantener viva la lucha por la justicia y la paz en una región marcada por la violencia. Durante la presentación, la reconocida actriz y activista Ofelia Medina subrayó la relevancia de este trabajo como una herramienta para no olvidar y como un faro de luz que guía en la lucha por la no violencia.
Medina, quien ha acompañado y apoyado a Las Abejas durante más de 25 años, describió el libro como “un esfuerzo muy grande porque la historia no se pierda”. Añadió que en un país donde todo se olvida rápidamente, este libro es un recordatorio permanente de la necesidad de mantener viva la memoria. “La lucha nos hace felices, y este libro nos recuerda que hay que vivir luchando”, afirmó emocionada.
La presentación se llevó a cabo en el Museo Jtatik Samuel, al poniente de San Cristóbal, un espacio simbólico que honra la memoria de los pueblos indígenas y su resistencia. La obra fue elaborada por Guadalupe Vázquez Luna, Mariana Hernández Burg, José Alfredo Jiménez Pérez y Juan Gómez, quienes, con base en testimonios de sobrevivientes, reconstruyeron 32 años de historia de la organización. Las Abejas de Acteal, fundada en 1992, es conocida por su resistencia pacífica y por ser la voz de los 45 indígenas tsotsiles que fueron masacrados por paramilitares priistas el 22 de diciembre de 1997.
Guadalupe Vázquez, conocida como Lupita, recordó con dolor y fortaleza el trágico día en el que perdió a nueve familiares, incluidas cinco hermanas, una abuela y un tío. “Decidimos que la historia quedara escrita en un libro para dejar un legado a los jóvenes y a las generaciones futuras”, explicó Lupita, quien sobrevivió junto a cinco hermanos, dos de los cuales resultaron heridos de bala.
El trabajo de documentación fue un esfuerzo colectivo que tomó dos años. Lupita destacó que este proceso fue largo y difícil, pero la convicción de preservar la memoria y de inspirar a futuras generaciones los motivó a completar la obra. “Es un reto, pero era necesario dejar plasmada nuestra historia y nuestra lucha por la no violencia”, afirmó.
El escritor tsotsil Mikel Ruiz, quien también participó en la presentación, resaltó la importancia de esta obra al confrontar los discursos oficiales y hegemónicos. Señaló que el libro está “hecho de palabras que despiertan la conciencia histórica de los pueblos originarios”. Para Ruiz, el poder de este discurso radica en su capacidad para desafiar la impunidad y en la fuerza con la que denuncia las injusticias.
Por su parte, el exdirector del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba), Pablo Romo Cedano, calificó el libro como un “terremoto” que desmantela las versiones falsas que se construyeron sobre la masacre de Acteal. Esta obra, dijo Romo, es una herramienta para escribir la historia desde las comunidades y no desde el poder.
El sacerdote Marcelo Pérez Pérez, asesinado el pasado 20 de octubre en San Cristóbal, dejó escrita la presentación del libro. En sus palabras, expresó que el libro no es solo una recopilación de ideas, sino un testimonio de vida y resistencia. “La palabra que despierta conciencia siempre será perseguida y calumniada, pero la conciencia no se puede encarcelar ni matar”, escribió Marcelo Pérez, dejando un mensaje de esperanza y lucha.
“El camino de la no violencia” no solo honra a las víctimas de Acteal, sino que también se convierte en un símbolo de la resistencia pacífica de los pueblos originarios. Es un llamado a no olvidar, a seguir luchando por la justicia y a mantener viva la memoria colectiva de una comunidad que, a pesar del dolor, se niega a rendirse.