Economía mexicana resiste pese a entorno adverso global

A pesar del complicado entorno internacional y las presiones internas en sectores clave, la economía mexicana mantiene su curso con fundamentos sólidos, enfrentando con responsabilidad y estrategia los desafíos de corto plazo. Así lo refleja el último reporte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), que presentó el comportamiento del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) correspondiente a enero de 2025.

Según el informe, la economía nacional registró una contracción mensual de 0.2 por ciento en el primer mes del año, sumando su segundo retroceso consecutivo. En términos anuales, se observó un estancamiento al no presentar variación, lo cual representa un freno temporal en medio de una coyuntura global que sigue marcada por incertidumbres económicas y comerciales.

El estancamiento del sector terciario, que agrupa servicios y comercio, y la persistente debilidad en el sector industrial —afectado por factores externos como la desaceleración manufacturera mundial y condiciones de mercado poco favorables— incidieron en el comportamiento general del IGAE. El sector secundario acumuló su cuarta caída mensual consecutiva y una contracción anual de 2.8 por ciento, reflejando un entorno aún complejo para la industria nacional.

Sin embargo, en medio de este panorama, hay signos claros de resiliencia. El sector primario, que comprende actividades esenciales como la agricultura, ganadería, pesca y silvicultura, tuvo un destacado desempeño al crecer 3.1 por ciento en enero respecto a diciembre, y un impresionante avance de 14.6 por ciento comparado con enero de 2024. Este resultado se explica por una mejora en las condiciones climáticas, particularmente la disminución de las sequías que habían afectado la producción en meses anteriores.

Para el director de América Latina de Moody’s Analytics, Alfredo Coutiño, los datos reflejan una etapa de debilidad económica, aunque reconoció que un repunte en marzo —coincidente con el efecto estacional positivo de la Semana Santa— podría revertir la tendencia y evitar una contracción trimestral, que algunos analistas han calificado como una posible recesión técnica. No obstante, desde el Gobierno de México se mantiene la visión responsable y a largo plazo, apostando a una reactivación económica con base en inversión pública estratégica, fortalecimiento del mercado interno y programas sociales que dinamizan el consumo.

Es importante destacar que el indicador oportuno de la actividad económica (IOAE) había anticipado una leve recuperación para enero. Aunque el dato final del IGAE confirma una economía aún en fase de ajuste, también revela que México ha logrado contener impactos más profundos gracias a políticas económicas prudentes, disciplina fiscal y medidas para preservar el poder adquisitivo de las familias mexicanas.

La estabilidad macroeconómica, el control de la inflación y el incremento continuo al salario mínimo son señales del compromiso del Gobierno con el bienestar de la población, mientras se trabaja en consolidar una economía más incluyente y resistente ante los vaivenes externos. La mirada está puesta en una recuperación sólida durante el segundo trimestre del año, respaldada por el dinamismo del sector primario y el impulso que ofrecen programas prioritarios como Sembrando Vida y Producción para el Bienestar.