Comunidades zoques de Chiapas honran a la madre tierra con rituales de gratitud y siembra
San Cristóbal de las Casas, Chis.– En una emotiva ceremonia llena de espiritualidad, cultura y conexión con la naturaleza, habitantes del municipio de Chapultenango, en el norte de Chiapas, llevaron a cabo rituales tradicionales de agradecimiento a la madre tierra en tres manantiales sagrados que abastecen de agua a su comunidad. Esta celebración se enmarca en la conmemoración del Día Mundial del Agua y el Día Internacional de la Madre Tierra.

La actividad, encabezada por el mayordomo principal Lázaro Domínguez y acompañada por músicos y danzantes tradicionales, tuvo lugar en el ejido Nuevo Chapultenango, donde se ubican los manantiales que nutren de vida al municipio. En lengua zoque, Domínguez agradeció a Nasakobajk —la madre/padre tierra— por el regalo del agua, y pidió perdón por los errores humanos, apelando al corazón de sus hijos que claman por la abundancia del líquido vital.
Durante la ceremonia, ejidatarios, docentes, estudiantes de la Telesecundaria 051 y pobladores unieron esfuerzos en un acto colectivo cargado de simbolismo, respeto y compromiso con el territorio. El mensaje central fue claro: las nuevas generaciones deben asumir la responsabilidad de cuidar y proteger los manantiales como garantía de vida y futuro para la comunidad.
Desde 2018, Chapultenango ha emprendido un camino de recuperación espiritual y ecológica de sus recursos naturales, con el objetivo de visibilizar la importancia de los ríos y manantiales como espacios sagrados. Estas acciones, lideradas por las autoridades tradicionales y respaldadas por los pobladores, buscan fortalecer la conexión espiritual con la tierra y promover una cultura de respeto al entorno.
“La sacralidad de nuestros ríos exige fortaleza espiritual y voluntad colectiva. Reconectarnos con nuestro territorio es reconocer nuestra propia identidad y garantizar un futuro digno para los que vienen”, expresaron líderes comunitarios.
Al concluir el ritual, los músicos tradicionales ofrecieron melodías dedicadas a la madre tierra, mientras alumnos y profesores realizaron una jornada de reforestación plantando árboles como símbolo de renovación y esperanza. En un gesto de unidad, las familias compartieron alimentos, alegría y entusiasmo por seguir cultivando una relación armónica con su entorno.
Estas ceremonias reafirman el compromiso de las comunidades originarias de Chiapas con la defensa de su herencia cultural, el respeto a la naturaleza y la construcción de un futuro basado en la armonía y el amor por la tierra que habitan.
El Gobierno de México, a través de diversas iniciativas de reconocimiento a los saberes indígenas, celebra y acompaña estos esfuerzos comunitarios que revalorizan el legado de los pueblos originarios y su papel clave en la protección de los recursos naturales del país.