Clausura Profepa dique ilegal en el Lago de Guadalupe: avanza plan de rescate de cuerpos de agua

Cuautitlán Izcalli, Méx.– En una acción coordinada entre los tres niveles de gobierno, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró un dique artificial construido ilegalmente dentro del Lago de Guadalupe, área considerada “Santuario del Agua y Forestal”, con el objetivo de frenar daños ambientales severos y riesgos de desbordamiento en uno de los principales cuerpos de agua del Estado de México.

La intervención se realizó tras la denuncia del presidente municipal de Cuautitlán Izcalli, Daniel Serrano Palacios, quien el pasado 27 de enero alertó sobre la construcción no autorizada de una estructura con tierra y cascajo equivalente a más de mil camiones de carga. El dique, instalado dentro del vaso regulador del lago, tenía como propósito modificar el flujo del agua para habilitar una zona de polinización, pero representaba un riesgo latente para la seguridad hídrica y la integridad del ecosistema.

Durante un recorrido con autoridades ambientales y de seguridad, como parte del Plan Nacional de Rescate de Cuerpos de Agua, el alcalde documentó las afectaciones provocadas por la construcción clandestina. Posteriormente, la directora municipal de Medio Ambiente, Lily Chávez Campuzano, en coordinación con la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de México (Propaem) y elementos de Seguridad Ciudadana, constató la colocación de los sellos oficiales de clausura.

El gobierno municipal recordó que la presa de Guadalupe forma parte del Plan Maestro de rescate y saneamiento de lagos y lagunas, una iniciativa impulsada por el Gobierno de México para preservar el equilibrio ecológico y garantizar el acceso al agua limpia en las comunidades.

La problemática ambiental en Cuautitlán Izcalli ha sido reiteradamente denunciada por ambientalistas y especialistas, quienes han señalado que los cinco cuerpos de agua del municipio —las lagunas de Axotlán, La Piedad, Espejo de los Lirios, el río Cuautitlán y el Lago de Guadalupe— enfrentan serias afectaciones debido a descargas irregulares de aguas residuales, basura y contaminación progresiva.

Cabe recordar que en octubre de 2004, el gobierno del Estado de México decretó a la cuenca del Lago de Guadalupe como Área Natural Protegida, con la categoría de “Santuario del Agua y Forestal Presa de Guadalupe”. El decreto estableció una serie de medidas para la conservación del agua, flora, fauna y superficies forestales, responsabilizando de su cumplimiento a diversas autoridades estatales y municipales, incluidas las alcaldías de Cuautitlán Izcalli y Nicolás Romero, así como dependencias del medio ambiente, desarrollo urbano y agua.

Sin embargo, a lo largo de los años, el embalse ha sufrido un progresivo abandono, situación que ha motivado acciones concretas del actual gobierno municipal para devolverle su vitalidad ambiental, restaurar su valor ecosistémico y cumplir con los principios de protección establecidos por ley.

Con esta clausura, el gobierno de Cuautitlán Izcalli refrenda su compromiso con la legalidad, el cuidado del medio ambiente y el bienestar de sus habitantes, sumándose de manera activa al esfuerzo nacional por rescatar y conservar nuestros cuerpos de agua.