Claudia Sheinbaum inaugura el Tren Maya completo: un legado que fortalece al sureste

A 76 días de la conclusión del gobierno obradorista, la presidenta Claudia Sheinbaum celebró este domingo la inauguración del circuito completo del Tren Maya, una obra monumental que abarca mil 554 kilómetros. En este evento, se pusieron en operación los tramos 6 y 7, consolidando así uno de los proyectos más emblemáticos del sexenio anterior y del desarrollo en el sureste mexicano. La ceremonia coincidió con el primer aniversario del recorrido inaugural y reunió a gobernadores, miembros del gabinete y cientos de asistentes en una muestra de unidad y orgullo nacional.

En su discurso, la mandataria subrayó el impacto positivo del Tren Maya en el turismo, el desarrollo social y la reivindicación de las grandes civilizaciones prehispánicas. “Esta obra le dice al mundo que México es una gran nación y que todos los días hace proezas que nos dan fuerza. A México se le respeta”, afirmó Sheinbaum con firmeza.

Un homenaje a López Obrador

Durante la ceremonia, Sheinbaum reconoció el esfuerzo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, a quien calificó como el artífice de esta magna obra. “Honor a quien honor merece. El Tren Maya es uno de los grandes legados del presidente López Obrador. Su tesón, su voluntad, su visión y su amor lograron esta hazaña”, expresó. La presidenta reafirmó su compromiso de continuar con el mismo empeño y dedicación para consolidar los proyectos de la Cuarta Transformación.

Aunque López Obrador estuvo ausente debido a su retiro público, su presencia se sintió en cada discurso y cada reconocimiento. La obra representa el cumplimiento de una visión de desarrollo para el sureste del país, una región históricamente olvidada que ahora se proyecta como un destino turístico de clase mundial.

La transformación del sureste y su impacto social

Sheinbaum destacó que el Tren Maya no solo representa infraestructura de transporte, sino un modelo de desarrollo integral que respeta y beneficia a las comunidades locales. En los mil 554 kilómetros de la ruta, se conectan 34 estaciones con hoteles, parques, zonas arqueológicas, áreas naturales protegidas y pueblos mágicos, todo construido con el apoyo de ingenieros militares.

El director del Tren Maya, Óscar Lozano, informó que en su primer año de operación, casi 700 mil usuarios han utilizado el servicio, lo que refleja la aceptación y necesidad de esta obra. Además, Sheinbaum enfatizó que durante la construcción se respetó el medio ambiente, con la creación de nueve áreas naturales protegidas y siete zonas de conservación, sumando un millón 397 mil hectáreas dedicadas a la protección ambiental.

Fin del modelo neoliberal y el papel del Estado

La presidenta reivindicó el papel del Estado como promotor del desarrollo económico y social, criticando las políticas de privatización del pasado. “La privatización de los ferrocarriles durante el periodo neoliberal fue uno de los errores más costosos. La obra pública, como el Tren Maya, potencia el desarrollo con bienestar y justicia”, señaló.

Para Sheinbaum, el Tren Maya es un símbolo de la economía moral que promueve el gobierno actual, donde el desarrollo económico no está reñido con la justicia social ni con el cuidado del medio ambiente. Este proyecto demuestra que, con voluntad política y unión entre gobierno y pueblo, es posible superar los desafíos y construir un país más justo y próspero.

Reconocimiento al Ejército y a los trabajadores

La presidenta también destacó el papel del Ejército Mexicano, no solo en la construcción del Tren Maya, sino como institución que garantiza la seguridad y el progreso del país. Elogió la lealtad y dedicación de las fuerzas armadas, así como la labor incansable de los trabajadores de la construcción, quienes hicieron posible concluir el proyecto en solo cuatro años.

“El Tren Maya nos enseña que, frente a la adversidad, cuando hay unión entre gobierno y pueblo, siempre se sale adelante”, concluyó Sheinbaum. Esta inauguración es un testimonio de lo que México puede lograr cuando se prioriza el bienestar de las comunidades y se trabaja con una visión de transformación social y económica.

Con el Tren Maya, el sureste mexicano se fortalece, se revitaliza y se posiciona como un referente mundial, reafirmando que la Cuarta Transformación sigue avanzando con paso firme y decidido.