Clamor por justicia: Extrabajadores denuncian corrupción y exigen pago tras 20 años de luchaClamor por justicia: Extrabajadores denuncian corrupción y exigen pago tras 20 años de luchaClamor por justicia: Extrabajadores denuncian corrupción y exigen pago tras 20 años de lucha
Tlalnepantla, Edo. Méx.- Extrabajadores de la Compañía Galvanizadora Nacional, SA de CV, enfrentan un vía crucis judicial que lleva casi dos décadas, reclamando el pago justo por despidos injustificados y denunciando actos de corrupción en el sistema judicial que los ha mantenido en el limbo.

El caso inició con la demanda laboral 475/2007, presentada ante la Junta Local de Conciliación y Arbitraje del Valle Cuautitlán-Texcoco. Aunque lograron un laudo favorable, la empresa recurrió al amparo directo D-T-587/2012. En 2013, el Primer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Segundo Circuito resolvió en favor de los trabajadores, dejando firme el laudo. Sin embargo, el proceso se enredó con la entrada en concurso mercantil de la empresa, bloqueando la ejecución del remate de un terreno de 13 mil metros cuadrados, valuado en más de 150 millones de pesos.
Corrupción y convenios fraudulentos
Federico Gabriel Lucio Decanini, síndico inicial del concurso mercantil, fue acusado de corrupción y removido del caso tras denuncias ante el Instituto Federal de Especialistas de Concursos Mercantiles (Ifecom). Su sucesor, Eugenio Aurelio Alvírez Orozco, ha sido señalado por los trabajadores de proponer un convenio ilegal para beneficiar al empresario Ballesteros, dueño de la compañía.
“Es un convenio leonino y fraudulento, diseñado para salvar los bienes del patrón a costa de los derechos de los trabajadores”, expresó el abogado Ramírez Tenorio. Además, recordó que en un inicio se justificaba la venta del terreno para pagar a los acreedores, pero ahora se promueve su renta, en aparente contubernio con el empresario.
De los 28 trabajadores que aún buscan justicia, se estima que 40 millones de pesos del valor del terreno deberían destinarse al pago de sus adeudos. Sin embargo, el proceso enfrenta trabas constantes, protegidas por lo que los afectados describen como un sistema judicial que favorece a quienes tienen dinero.
Historias de lucha y desesperación
Juana Navarro Rangel, una de las trabajadoras afectadas, relata cómo el dueño de la empresa los instaba a endeudarse mientras prometía pagarles después. Hoy, vive endeudada y recuerda con indignación cómo fueron desalojados violentamente de la planta. “Nos sacaron como si fuéramos delincuentes, con metralleta en mano, y me encerraron por defender mis derechos”, afirma.
María del Pilar Alvarado Flores, quien trabajó en limpieza, comparte el impacto emocional y económico del despido. “Estamos pidiendo justicia, no limosna. Aguantamos burlas y abusos durante años, y sólo queremos lo que nos corresponde”, declara.
Reforma judicial, la última esperanza
Los trabajadores y sus abogados ven en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) una última oportunidad para resolver el caso. No obstante, denuncian candados y omisiones que impiden que el caso avance. “Las propias autoridades judiciales protegen al patrón, incluidos magistrados y jueces que han complicado un asunto que es legalmente sencillo”, concluye Ramírez Tenorio.
A 20 años del conflicto, las palabras de los extrabajadores resuenan con desesperación: “Que ya nos paguen. Es nuestro derecho, no un favor”.