Chihuahua enfrenta crisis hídrica: sequía extrema pone en jaque al campo
Chihuahua, Chih. – La sequía que azota al estado de Chihuahua ha llevado a niveles alarmantes los embalses que abastecen a la población y al sector agrícola. Según el monitoreo de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), los diez principales embalses de la entidad registran un almacenamiento promedio de apenas 19.15%, mientras que cuatro de ellos se encuentran en niveles críticos, por debajo del 15%.

Las presas La Boquilla y Las Vírgenes, que abastecen al distrito de riego 005, han alcanzado niveles de 15.4% y 11.6%, respectivamente, lo que pone en riesgo el ciclo agrícola que inicia en una semana, sin posibilidad de autorizar un plan de riego. Otras presas en la región noroeste presentan una situación aún más grave: El Tintero, en Buenaventura, solo tiene 9.8% de su capacidad; Las Lajas, también en Buenaventura, está en 7.1%, y Abraham González, en el río Papigochic, registra 20.8%.
Impacto severo en el estado
De acuerdo con el Monitor de Sequía de Conagua, en su actualización del 15 de febrero, los 67 municipios de Chihuahua padecen sequía: 40 en nivel extremo, 19 en nivel excepcional y 8 en nivel severo. Destaca la cuenca del río Casas Grandes, donde se ubican las presas más afectadas y se reporta una ausencia de lluvias superior a seis meses.
El problema no solo afecta la disponibilidad de agua para el riego, sino que también amenaza el suministro de agua potable en comunidades rurales. La Secretaría de Desarrollo Rural (SDR) estatal advirtió en el foro Protocolo de Atención y Mitigación de la Sequía, realizado en Ciudad Juárez, que la crisis podría derivar en problemas de salud, incremento de precios, migración y escasez de alimentos.
Además, el sector económico también resentirá los efectos con una reducción de empleos, contracción de la economía estatal, aumento de la morosidad en créditos y presión inflacionaria.
Gobierno de Chihuahua duplica apoyo al campo
Ante este panorama, el Gobierno del Estado anunció que duplicará el presupuesto de apoyo al campo, pasando de 588 millones de pesos en 2024 a 1,000 millones en 2025. Este recurso será destinado a un protocolo de emergencia que contempla la tecnificación de riego, empleo temporal, adquisición de maquinaria y entrega de insumos agropecuarios.
El secretario técnico de Desarrollo Rural, Enrique Sánchez Granillo, agradeció al alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, por su respaldo en la organización del foro y subrayó que la sequía es una realidad que no se puede ignorar. El edil juarense coincidió en que este problema afecta directamente al sector agrícola y ganadero, pero también impacta a toda la población.
Por su parte, Ramón Nevárez Sánchez, responsable de Planeación Técnica de Protección Civil del Estado, confirmó que la sequía afecta al 100% del territorio chihuahuense, lo que ha llevado al Consejo Estatal de Protección Civil a desarrollar estrategias de mitigación en cada municipio.
Sin agua, sin ciclo agrícola
La falta de lluvias y nieve durante el invierno ha eliminado las esperanzas de un ciclo agrícola en 2025. De acuerdo con Mario Mata Carrasco, presidente de la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS), hasta la fecha Conagua no ha autorizado la extracción de agua de las presas para riego.
“No sabemos la fecha, pero no habrá ciclo agrícola“, advirtió Mata Carrasco, recordando que el año pasado solo se sembró el 40% de la superficie de riego, y este año la reducción será aún mayor.
Históricamente, Chihuahua ha padecido sequías extremas en 1985, 1995, de 1998 a 2000, 2011 y 2019, pero los registros indican que las lluvias de 2020 y 2023 han sido las más bajas de la historia, afectando drásticamente los ciclos agrícolas de 2024 y 2025.
Los cultivos de nuez, maíz, chile de árbol y frijol han sido los más afectados, poniendo en riesgo la producción y la economía del estado. De los ocho distritos de riego en Chihuahua, solo dos podrán operar en 2025: el 009 en Juárez, que utiliza aguas residuales, y el 090 en Ojinaga, donde la presa Luis Laureano León (El Granero) mantiene un 65.6% de almacenamiento gracias a que se impidió la salida de agua hacia el río Bravo.
La crisis hídrica en Chihuahua no solo afecta a los agricultores y ganaderos, sino que amenaza el bienestar de toda la población. Ante este panorama, el llamado es a la acción inmediata y coordinada entre autoridades, productores y ciudadanos para enfrentar uno de los retos más grandes que ha vivido el estado en las últimas décadas.