Caso Lozoya: jueces frenan justicia
El proceso judicial contra Emilio Lozoya Austin, exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), se encuentra atrapado en un “pantano procesal”, denunció el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero. Durante la conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el titular de la FGR señaló que los jueces han dilatado el caso con argucias legales y omisiones, impidiendo que avance con la celeridad que exige la ley.

Gertz Manero subrayó que la Fiscalía ha cumplido con su responsabilidad en la investigación del exfuncionario del gobierno de Enrique Peña Nieto, acusado de diversos delitos relacionados con el escándalo de corrupción de Odebrecht. Sin embargo, acusó que el proceder de los jueces ha entorpecido la impartición de justicia, permitiendo que el caso se prolongue de manera indefinida.
El fiscal recordó que, conforme a la ley, las audiencias deben realizarse en menos de un mes; sin embargo, en la realidad del sistema judicial mexicano, lograr que un proceso avance en menos de un año es “un milagro”. Esta situación, afirmó, evidencia la necesidad de una transformación profunda en el Poder Judicial, como la que impulsa la actual administración para combatir la impunidad y el abuso de prácticas dilatorias.
Ante la jefa del Ejecutivo, Gertz Manero expuso que, pese a que la FGR ha cumplido con su labor, los jueces han concedido beneficios procesales a Lozoya Austin, permitiéndole eludir la cárcel en distintas ocasiones. “Comenzó el procedimiento frente a los jueces. Sigue el procedimiento, siguen las trampas procesales. En un momento dado, su situación llegó a tal extremo que pedimos la orden de aprehensión y lo internamos; inmediatamente, un juez le dio libertad procesal. Y en eso estamos”, sentenció.
El fiscal general enfatizó que el Ministerio Público concluye su trabajo al judicializar un caso, y que la responsabilidad de su resolución recae en los jueces. No obstante, acusó que estos, con absoluto cinismo, han intentado desestimar el caso argumentando que la FGR “no aportó pruebas”. Para Gertz Manero, este es un caso paradigmático de cómo se han utilizado las estructuras judiciales para frenar el combate a la corrupción.
La denuncia del fiscal se suma a las crecientes críticas sobre la actuación del Poder Judicial en casos de alto perfil, donde se han señalado prácticas que favorecen la impunidad. En este contexto, el gobierno de la presidenta Sheinbaum busca concretar una reforma judicial que garantice un sistema más eficiente, transparente y comprometido con la justicia.
El caso Lozoya representa un claro ejemplo de los desafíos que enfrenta el país en la lucha contra la corrupción y la impunidad. La intervención del fiscal Gertz Manero deja en evidencia que, mientras no haya una transformación de fondo en el Poder Judicial, la justicia seguirá atrapada en los laberintos de la burocracia y las estrategias dilatorias.