Caravana migrante avanza con esperanza pese a nuevas restricciones en EE. UU.

Huixtla, Chis. En un acto de perseverancia y unidad, más de dos mil personas que integran la caravana migrante “Caminemos todos juntos” continúan su trayecto por la costa de Chiapas, a pesar de las recientes medidas antimigrantes anunciadas en Estados Unidos. El grupo, compuesto mayoritariamente por ciudadanos de Venezuela, Honduras y otras naciones latinoamericanas, busca llegar al centro y norte de México en su camino hacia una vida digna y mejores oportunidades.

El contingente partió nuevamente tras un breve descanso en Huixtla, luego de recorrer largas distancias desde la frontera sur de México. Entre ellos se encuentra Karelis Parra, una migrante venezolana que relató las dificultades que enfrentan y la firme determinación que los impulsa a seguir adelante.

“Seguimos en la caravana, el plan es llegar a nuestra meta. Nosotros lo estamos haciendo por la vía legal, esperando nuestra cita con CBP One. Llevamos siete meses esperando, pero con esta nueva decisión no nos queda otra opción que avanzar y buscar cómo entrar a Estados Unidos. Esa es nuestra meta y lo vamos a lograr”, expresó Parra, haciendo alusión a las recientes políticas de Donald Trump, quien asumió nuevamente la presidencia el 20 de enero.

La situación de los migrantes refleja una realidad llena de adversidades. Karelis enfatizó que miles de personas escapan de la violencia, la pobreza y la persecución política en sus países, arriesgándolo todo en busca de un mejor futuro. “Hemos pasado hambre, dormido en la calle y enfrentado muchas necesidades. Dejar nuestras familias y vender nuestras cosas no es fácil, pero lo hacemos por un futuro mejor”, añadió.

Por su parte, Dulce Moncada, otra venezolana que viaja con su esposo e hijos, compartió sus preocupaciones sobre el endurecimiento de las restricciones migratorias. Sin embargo, manifestó su disposición a buscar estabilidad en México. “Mi pensar es llegar a Ciudad de México y que la presidenta de México nos permita trabajar. Venimos de muy lejos y no podemos regresar con las manos vacías”, comentó. Moncada relató que durante tres meses en Tapachula trabajó limpiando casas y en un supermercado, pero los ingresos eran insuficientes para subsistir.

La caravana, que partió en los primeros minutos del lunes 20 de enero, coincide con el inicio del mandato de Trump, lo que añade simbolismo a su lucha por alcanzar mejores condiciones de vida. Este grupo es el décimo tercero que intenta avanzar desde la frontera sur en menos de cuatro meses, reflejando la creciente crisis migratoria y la urgencia de soluciones humanitarias.

Mientras los migrantes enfrentan la incertidumbre, su determinación y esperanza resuenan como un llamado a la solidaridad y a la construcción de políticas inclusivas que les permitan forjar un futuro próspero tanto en México como en el extranjero.