Autoridades de Nuevo Laredo refuerzan acciones para garantizar abasto de agua ante sequía

Nuevo Laredo, Tamps., 15 de agosto de 2025.— Con un llamado a la corresponsabilidad social y al uso racional del agua, autoridades locales de Nuevo Laredo reforzaron medidas preventivas para asegurar el abasto del vital líquido, frente a la disminución crítica del nivel del río Bravo, única fuente de suministro para la ciudad.

Luis Alfonso de Anda Valadez, coordinador de operación y mantenimiento de plantas potabilizadoras de la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Comapa), informó que el municipio se encuentra en semáforo rojo debido a que el caudal del río ha descendido a entre 23 y 30 centímetros, cuando lo óptimo es de 45 centímetros. Esta situación provoca que las bocatomas succionen aire, lo que reduce la eficiencia del bombeo y la capacidad de potabilización.

Actualmente, Nuevo Laredo cuenta con tres plantas potabilizadoras estratégicamente distribuidas: la planta centro, que abastece al 60 por ciento de la población; la suroriente, que cubre al 30 por ciento; y la norte, que atiende al 10 por ciento restante. Todas dependen del caudal proveniente de la presa La Amistad, en Coahuila.

De Anda Valadez señaló que, de mantenerse las condiciones actuales, podría implementarse el tandeo como medida preventiva. Este esquema de distribución programada permite garantizar el suministro básico en todas las colonias y recuperar los niveles en los tanques de almacenamiento.

El funcionario recordó que la escasez de agua responde a factores globales y regionales, como la sequía prolongada y la falta de lluvias significativas en las presas internacionales. No obstante, destacó que la participación ciudadana es clave para enfrentar esta situación y preservar el recurso.

La Comapa recomendó acciones sencillas y efectivas para el ahorro: cerrar la llave al cepillarse los dientes, reutilizar el agua doméstica, reparar fugas internas, reducir el riego en horas de calor y usar cubetas en lugar de mangueras para el lavado de vehículos. Tan solo la reparación de fugas puede representar un ahorro significativo tanto en el consumo familiar como en la producción general de agua potable.

Las autoridades locales y estatales mantienen un monitoreo constante de las condiciones climáticas y del comportamiento del río Bravo, en coordinación con instancias federales. Se confía en que las lluvias de las próximas semanas contribuyan a elevar los niveles, sin embargo, en caso contrario, el tandeo se aplicará de manera ordenada para garantizar que ninguna familia se quede sin agua.

Con estas acciones, Nuevo Laredo reafirma que, frente a los desafíos de la sequía, la unión entre autoridades y ciudadanía será clave para asegurar la sustentabilidad hídrica y proteger el derecho de todas y todos a contar con este recurso indispensable.