Autopista Acatzingo-Ciudad Mendoza: apertura total será hasta abril de 2025

La autopista Acatzingo-Ciudad Mendoza, vital para la conexión entre los estados de Veracruz y Puebla, estará completamente operativa en abril de 2025, tras el derrumbe ocurrido en octubre pasado a consecuencia de las fuertes lluvias en la región. Jesús Antonio Esteva Medina, secretario de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, informó sobre los avances en los trabajos para reabrir esta importante vía, destacando que los esfuerzos han incluido la movilización de 26 maquinarias y la extracción de siete vehículos atrapados por el deslave.

Avances en los trabajos y fechas clave

El titular de la dependencia precisó que el próximo 31 de enero se liberarán provisionalmente dos carriles, mientras que la apertura total de la autopista está proyectada para finales de abril. Para garantizar la seguridad y durabilidad de la carretera, se han realizado estudios especializados de infraestructura y seguridad, incluyendo estabilización del terreno mediante anclajes.

“Ya estamos estabilizando. Para el 31 de enero tendremos habilitados dos carriles con paso provisional, y a finales de abril se tendrá la solución definitiva, con estudios y sondeos que aseguran que estará en condiciones óptimas para el tránsito vehicular”, afirmó Esteva Medina.

Medidas provisionales y rutas alternas

Ante el cierre prolongado, se han habilitado rutas alternas para que los transportistas y automovilistas puedan desplazarse entre Veracruz y Puebla. Además, se llevan a cabo labores de bacheo y rehabilitación en estas vías para mejorar las condiciones de tránsito.

“Estamos trabajando en avisos para informar a la población sobre las rutas alternas y colaborando con Caminos y Puentes Federales (CAPUFE) para asegurar que estén en buen estado. No descartamos que los trabajos de la autopista puedan concluir antes, pero no podemos garantizarlo en este momento”, señaló el funcionario.

Impacto en la región

El cierre de la autopista Acatzingo-Ciudad Mendoza ha generado inconvenientes significativos para transportistas y automovilistas, quienes han instado a las autoridades a acelerar los trabajos. La interrupción de esta ruta no solo afecta el tránsito cotidiano, sino también las actividades comerciales y logísticas en la zona.

Sin embargo, las autoridades reiteran su compromiso con la seguridad y estabilidad de la carretera, asegurando que las soluciones implementadas garantizarán su funcionalidad a largo plazo.

Compromiso con la infraestructura

La reapertura de esta autopista es una prioridad para el gobierno federal, dado su papel clave en la conectividad entre el Golfo de México y el altiplano central. Los esfuerzos continuarán con el objetivo de que la vía esté operativa lo antes posible, manteniendo un equilibrio entre la velocidad de los trabajos y la seguridad de los usuarios.

Con estas acciones, se busca mitigar los efectos del cierre y restablecer la normalidad en el tránsito y comercio entre Veracruz y Puebla, beneficiando a miles de ciudadanos y empresas que dependen de esta estratégica arteria vial.