Arrancan campañas judiciales con escasa respuesta ciudadana
Ciudad de México.— En un ambiente marcado por la indiferencia y la baja participación ciudadana, este domingo iniciaron las campañas del histórico proceso electoral para renovar al Poder Judicial de la Federación, en el que el pueblo elegirá por primera vez a jueces, magistrados y ministros. Sin embargo, la falta de entusiasmo contrastó con la relevancia de la jornada, particularmente en espacios públicos de la capital como Coyoacán.

En plazas, jardines y mercados de la Ciudad de México, la reacción de la ciudadanía ante los esfuerzos de promoción fue mayormente apática. En el emblemático Jardín Hidalgo de la alcaldía Coyoacán, por ejemplo, los paseantes mostraron escaso interés en los volantes que entregaban los candidatos, como Sergio Javier Molina Martínez, aspirante a ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), y Moisés Silva, candidato a magistrado de circuito.
La entrega de volantes, única forma permitida de propaganda en este proceso —la cual se realiza en papel reciclable y con materiales biodegradables—, no logró captar la atención de los ciudadanos. En su mayoría, las personas rehusaban recibir el material o lo aceptaban por mera cortesía, sin detenerse a conocer las propuestas o el perfil de los aspirantes.
“¿Y esto qué es?”, preguntaban algunos transeúntes, mientras otros simplemente levantaban la mano en señal de rechazo o decían “no, gracias”, dejando en evidencia el desconocimiento general sobre la naturaleza y trascendencia de esta elección judicial.
La participación cívica, clave en este proceso inédito impulsado por el Gobierno de México, enfrenta el desafío de despertar interés en una población que tradicionalmente no ha tenido injerencia directa en la elección del Poder Judicial. A diferencia de los comicios convencionales, los candidatos judiciales no pueden realizar eventos masivos ni contratar publicidad audiovisual; su presencia en el espacio público se limita al contacto directo a través de la entrega de volantes.
Este modelo busca promover una campaña sobria, enfocada en los méritos de los aspirantes y no en la espectacularidad mediática. No obstante, el reto será lograr que la ciudadanía comprenda la importancia de su participación en la configuración de un nuevo modelo de justicia, más cercano, transparente y democrático.
El inicio lento y sin entusiasmo de estas campañas no resta relevancia al momento que vive México. Por primera vez, se dará voz al pueblo para decidir quiénes impartirán justicia desde los tribunales del país. Como ha subrayado la presidenta Claudia Sheinbaum, se trata de una transformación profunda que busca terminar con la corrupción y consolidar un verdadero Estado de Derecho.
El reto ahora es doble: que los aspirantes encuentren formas efectivas de conectar con la población y que la ciudadanía asuma el papel protagónico que la democracia le concede en este proceso único.