Aranceles a los metales sacude mercados y afecta a mineras
Las políticas proteccionistas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, han vuelto a generar estragos en los mercados financieros. La imposición de aranceles del 25% a las importaciones de acero y aluminio impactó directamente en las principales empresas mineras que cotizan en Bolsa, provocando pérdidas significativas en su valor de mercado.

Los efectos de esta decisión no tardaron en reflejarse en la Bolsa de Metales de Londres, donde los futuros de los metales sufrieron una fuerte caída. El aluminio a tres meses descendió 0.8%, ubicándose en 2,637 dólares por tonelada métrica, mientras que el cobre bajó 0.9%, alcanzando los 9,361.50 dólares. Este desplome no solo afecta a las grandes corporaciones, sino que genera incertidumbre en el panorama económico global.
En la Bolsa Mexicana de Valores, Grupo México, uno de los principales productores de cobre en el mundo, registró una caída del 0.54%, lo que representa una pérdida de 4,515 millones de pesos en su valor de mercado. Por su parte, Fresnillo, filial de Peñoles, perdió 1.43% en la Bolsa de Londres. Peñoles, empresa del Grupo BAL, sufrió un duro revés con una caída del 5.21%, equivalente a una pérdida de capitalización de 6,673 millones de pesos.
El impacto no se limitó a México. En Estados Unidos, Freeport, una de las mineras más grandes del mundo, registró una caída del 2.26%, alcanzando un valor de mercado de 55.26 mil millones de dólares. Newmont, con sede en Denver, Colorado, y considerada una de las principales explotadoras de oro a nivel global, también sufrió pérdidas del 2.09%, lo que representó una disminución de 1,035 millones de dólares en su capitalización.
Mabrouk Chetouane, director de estrategia global de mercados en Natixis, advirtió que esta política de aranceles impulsada por Trump responde a una estrategia de presión para que se compren más productos estadounidenses. Sin embargo, señaló que este tipo de medidas pueden tener efectos contraproducentes en la economía de su país.
“El republicano prometió mantener baja la inflación, pero con estas políticas arancelarias y migratorias, el efecto será el contrario: los precios al consumidor aumentarán”, afirmó Chetouane. Añadió que un arancel del 25% no es una política creíble, ya que contradice los objetivos económicos de Trump y puede generar una reacción negativa en los mercados globales.
Las políticas migratorias del mandatario también generan preocupación. Mauricio Giordano, country manager de Natixis en México, explicó que si Estados Unidos deporta a 1.3 millones de migrantes, el impacto en su PIB sería negativo en un 1%. Si la cifra asciende a 8.3 millones de deportaciones, la contracción podría alcanzar hasta un 8%, lo que afectaría gravemente la economía estadounidense.
“El desbalance entre oferta y demanda en el mercado laboral incrementará la inflación, ya que habría una presión para aumentar los salarios”, indicó Chetouane. Además, resaltó que el oro seguirá con una tendencia alcista debido a la creciente demanda industrial y la incertidumbre mundial, especialmente en sectores como la electrificación, que dependen de metales como el oro y el cobre.
Finalmente, Chetouane subrayó que Estados Unidos no puede producir todo dentro de su territorio. “Si intenta sustituir todas sus importaciones con producción nacional, la inflación se disparará de manera agresiva”, concluyó.
Ante este panorama, los mercados financieros permanecen cautelosos, y los inversionistas se mantienen a la expectativa de nuevos anuncios de la Casa Blanca que podrían seguir sacudiendo el entorno económico internacional.