Alerta en Nuevo Laredo por repunte de tuberculosis; 205 casos y 12 muertes en lo que va del año

Nuevo Laredo, Tamps. La tuberculosis, una enfermedad prevenible y curable, ha mostrado un preocupante repunte en este 2025 en Nuevo Laredo, con un total de 205 nuevos casos detectados y 12 defunciones registradas hasta la fecha, lo que representa un incremento del cinco por ciento respecto al año anterior, informaron autoridades sanitarias locales.

A pesar de que las instituciones de salud ofrecen tratamiento gratuito y eficaz, el problema principal continúa siendo el diagnóstico tardío, lo que compromete seriamente las posibilidades de recuperación de los pacientes. Blanca Estela Morales Zapata, responsable del programa de Tuberculosis en la Jurisdicción Sanitaria No. 5, advirtió que muchos afectados llegan en condiciones físicas críticas, cuando la enfermedad ya ha avanzado de forma significativa.

“El reto no es solo médico, también es social. Hay una falta de conciencia grave sobre los síntomas iniciales de la tuberculosis. Cualquier tos persistente por más de dos semanas, acompañada de fiebre, sudoración nocturna o pérdida de peso, debe ser motivo suficiente para acudir a una unidad médica. La tuberculosis es 100 por ciento curable si se detecta a tiempo”, enfatizó Morales.

Las estadísticas muestran que los hombres jóvenes, de entre 25 y 45 años, concentran la mayoría de los casos, lo que preocupa por el impacto directo en la población económicamente activa. La Secretaría de Salud y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) reportan cifras similares de contagios —97 y 107 casos respectivamente—, mientras que el ISSSTE ha registrado un número significativamente menor.

Factores como la diabetes no controlada, el VIH, las adicciones y el alcoholismo agravan aún más el panorama, ya que estas condiciones debilitan el sistema inmunológico y dificultan la respuesta al tratamiento. “Estos pacientes no sólo tardan más en sanar, sino que en muchos casos abandonan el tratamiento antes de concluirlo, lo que puede generar resistencia a los medicamentos”, explicó la especialista.

El abandono del tratamiento no solo pone en riesgo la vida del paciente, sino que complica la estrategia de salud pública, al obligar a las autoridades a recurrir a esquemas terapéuticos más costosos y prolongados. Por esta razón, las unidades médicas de la región mantienen un seguimiento estricto de cada caso, asegurando que los pacientes cumplan con sus dosis y monitoreando su evolución clínica.

En respuesta a esta situación, se ha intensificado la labor de concientización en comunidades vulnerables, así como la capacitación del personal médico para garantizar un diagnóstico oportuno. La lucha contra la tuberculosis es una prioridad en el marco de la estrategia nacional de salud pública, que busca no dejar a nadie atrás y brindar atención médica digna y gratuita para todos.