Acueducto Solís-León garantiza abasto sin afectar el Lago de Chapala

En un ejercicio de responsabilidad hídrica y visión de futuro, el gobierno federal, en coordinación con autoridades estatales y municipales, avanza con firmeza en la construcción del acueducto Solís-León, una obra estratégica que garantizará el abasto de agua potable para más de dos millones de habitantes de León y otros municipios de Guanajuato, sin que ello represente una afectación al Lago de Chapala ni a su ecosistema.

Así lo afirmó la alcaldesa de León, Alejandra Gutiérrez Campos, quien reiteró que el agua que llegará a su ciudad provendrá de los ahorros hídricos generados por la tecnificación del distrito de riego 011, y no del caudal del Lago de Chapala, como se ha especulado. “No va a haber ningún tema que afecte a estos municipios”, aseguró, en referencia a los señalamientos de ocho alcaldes de Jalisco que han solicitado la cancelación del proyecto.

Con una inversión de 15 mil millones de pesos, el acueducto Solís suministrará agua a León, Celaya, Salamanca, Irapuato y Silao, siendo León el mayor beneficiado por concentrar a casi una tercera parte de la población estatal. Esta obra representa una alternativa sustentable al fallido proyecto de la presa El Zapotillo, asegurando el derecho humano al agua para miles de familias.

Los alcaldes de Chapala, Jamay, Ocotlán, La Barca, Poncitlán, Tizapán el Alto, Jocotepec y Tuxcueca han expresado preocupación por el impacto ambiental que temen podría tener el acueducto sobre el Lago de Chapala, el cual consideran el “corazón hídrico” de la región. No obstante, autoridades federales y estatales han sido contundentes al afirmar que el proyecto no implica ningún riesgo para el lago, ya que la fuente del agua es totalmente distinta y está sujeta a medidas técnicas rigurosas.

“La presidenta Claudia Sheinbaum y la gobernadora Libia García han coincidido en que el proyecto no será cancelado porque no afectará al Lago de Chapala”, recordó Gutiérrez Campos, subrayando que el proyecto cuenta con respaldo técnico y legal. Agregó que es tiempo de apostar por soluciones responsables, con base en información clara y no en percepciones.

“El agua que se pretende movilizar es la que se ahorre justamente con la tecnificación de riego”, insistió, y detalló que ya se están realizando reuniones para definir el punto de llegada del agua, las obras necesarias para su distribución en León y los tiempos del proyecto. “Vamos a seguir el plan y a cumplir los tiempos”, aseguró.

Lejos de confrontaciones políticas, la presidenta municipal de León llamó al diálogo y a la cooperación entre entidades. “No es hacer un frente. Todos somos amigos. El tema es hacer lo correcto por las razones correctas. Es ganar-ganar”, expresó.

Este proyecto es una muestra clara de cómo, con voluntad política y técnica, es posible armonizar el desarrollo urbano con la protección de los ecosistemas, garantizando agua para todos, sin afectar a nadie. El acueducto Solís-León representa no sólo una obra de infraestructura, sino una apuesta por el futuro, la equidad y el acceso universal al recurso más vital.