Rechazo ciudadano en Torreón: 20 mil firmas contra tala masiva por obra vial

Torreón, Coah.— Con el respaldo de más de 20 mil firmas y el apoyo de decenas de colectivos, habitantes de la región de La Laguna han manifestado un enérgico rechazo a la tala de 98 árboles en el bulevar Independencia, como parte de las obras del Sistema Vial Abastos-Independencia que ejecuta el gobierno de Coahuila. El descontento se ha extendido rápidamente por redes sociales y espacios públicos, y ha generado una fuerte movilización ciudadana para detener lo que se percibe como un atentado contra el entorno ecológico urbano.

Las protestas iniciaron a mediados de junio, cuando usuarios del bulevar notaron que los árboles, muchos de ellos en buen estado, estaban siendo retirados, pese a que el Ayuntamiento de Torreón había asegurado previamente que solo 47 serían talados por presentar plagas y otros 51 serían trasplantados. La indignación creció cuando se constató que ejemplares nativos como lágrimas de San Pedro, mezquites y fresnos —algunos de los árboles más longevos y robustos de la región— estaban siendo removidos sin justificación aparente.

“El gobierno estatal y el municipal se echan la bolita sobre la falta de un estudio ambiental. Nadie se hace responsable”, denunció el biólogo Miguel Garza, activista y académico de la Universidad Juárez del Estado de Durango. Garza también cuestionó el modelo de desarrollo urbano que se promueve: “¿Queremos una ciudad para autos o para personas?”.

El 19 de junio, vecinos de la zona realizaron una protesta en el sitio de la obra para exigir alternativas a la tala. Ese mismo día, la abogada y activista Sofía Díaz informó sobre un amparo interpuesto contra la remoción de los árboles, argumentando que Torreón apenas cuenta con cuatro metros cuadrados de áreas verdes por habitante, muy por debajo de los 15 metros recomendados por la ONU-Habitat.

A las movilizaciones del 21 y 23 de junio se sumaron reclamos en la presidencia municipal, donde ciudadanos fueron recibidos por el director de Obras Públicas, Juan Adolfo Von Bertrab, quien trató de justificar la tala en un video que se volvió viral, provocando que 22 colectivos solicitaran formalmente su destitución.

El alcalde Román Cepeda declaró que las protestas tienen fines políticos, señalamiento que fue desmentido por los propios activistas. “Es algo completamente orgánico, nacido de la indignación ciudadana”, respondió Miguel Garza.

El gobierno municipal convocó a una sesión extraordinaria del Consejo Ciudadano para el 15 de julio, con el fin de dialogar con los inconformes; sin embargo, al día siguiente informó su cancelación sin dar una nueva fecha. Ante ello, el consejero ciudadano Jorge Bernal anunció que cedería su tiempo de intervención para que los ciudadanos pudieran expresar su postura.

Los ambientalistas advierten que la pérdida de estos árboles podría intensificar fenómenos como las islas de calor, con temperaturas de hasta 60 grados por el exceso de asfalto, y causar afectaciones al ecosistema local, incluyendo la desaparición del hábitat del tordo amarillo, ave migratoria que anida en los árboles de la zona.

La ciudadanía lagunera ha dejado claro su mensaje: las obras públicas deben planearse con visión sustentable, participación social y sin sacrificar el ya precario equilibrio ecológico de una región que enfrenta graves desafíos climáticos.