Lluvias alivian sequía en Durango y elevan niveles de presas

Durango, Dgo.— Luego de cinco años marcados por una sequía persistente, el estado de Durango comienza a mostrar señales de recuperación gracias a las lluvias registradas en las últimas semanas. De acuerdo con el Monitor de la Sequía de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), el almacenamiento en las principales presas de la entidad se elevó del 25 al 31 por ciento, y el 67 por ciento del territorio estatal ya no presenta afectaciones por sequía.

Según los datos más recientes, sólo 11 municipios permanecen en condiciones de sequía moderada: Canatlán, Durango, General Simón Bolívar, Guanaceví, Ocampo, El Oro, San Bernardo, San Dimas, San Juan de Guadalupe, Tamazula y Tepehuanes. Mientras tanto, otras 11 demarcaciones, aunque ya están fuera de la sequía, fueron clasificadas como “anormalmente secas”, y 17 municipios más fueron considerados en “condiciones normales”.

Este panorama representa un avance significativo si se compara con años anteriores. En julio de 2024, 14 municipios de Durango sufrían una sequía excepcional; seis, una sequía extrema, y 15, severa. Sólo tres estaban en nivel moderado. En 2023, nueve municipios estaban en sequía severa y otros nueve en moderada. En 2022, 16 municipios estaban en sequía severa y sólo dos presentaban condiciones normales.

Gracias a la presencia de precipitaciones más constantes durante julio de 2025, las diez principales presas del estado han captado cerca de 300 millones de metros cúbicos de agua, lo que representa un alivio importante para el campo y el consumo humano. La presa Lázaro Cárdenas, la más grande de la entidad ubicada entre los municipios de Indé y El Oro, ha recibido más de 180 millones de metros cúbicos en lo que va del mes y se encuentra ya al 23 por ciento de su capacidad, saliendo así de una etapa crítica.

La Conagua destacó que este comportamiento es el más favorable registrado en cualquier julio de la década de 2020. El Departamento de Meteorología e Hidrología precisó que esta mejora no sólo tiene un impacto directo en el abasto de agua, sino que también ofrece un respiro a las actividades agrícolas, ganaderas y a la biodiversidad que ha resentido los efectos de años de sequía.

El Gobierno de México, a través de sus instituciones técnicas como la Conagua, continúa monitoreando las condiciones hidrometeorológicas para garantizar el manejo responsable y estratégico de los recursos hídricos. La recuperación de los niveles de almacenamiento en las presas es una señal positiva que permite avanzar con optimismo hacia una etapa de recuperación ecológica y productiva para las comunidades duranguenses.

Este avance refuerza el compromiso de las autoridades por mitigar los efectos del cambio climático y garantizar que las políticas de manejo del agua sigan priorizando el bienestar de las y los mexicanos, especialmente en regiones que históricamente han enfrentado condiciones climáticas adversas.